Si algo hay que reconocerle a Bandai Namco, es su incesable empeño en traer a los jugadores títulos de cualquier tipo de género y condición. Ya sean los más populares, o bien arriesgar con propuestas más independientes para dar así a conocer títulos que de otra manera no tendrían tanto eco entre la comunidad. Es el caso del juego que hoy nos ocupa. Con 11-11: Memories Retold, un desarrollo que se aleja de las grandes producciones y cuyos creadores proceden de los estudios Aardman Animations y Digixart, tenemos la oportunidad de entender la crudeza de la guerra, lejos de la parafernalia de héroes y villanos o sentimientos artificiales de falso patriotismo y poder reflexionar sobre el sufrimiento humano y las pérdidas que conllevan para los diferentes bandos participantes. Un videojuego que lleva más allá un tema interesante y que es de rabiosa actualidad, y cuya arma principal para ello es un estilo artístico que destila belleza y sentimientos a partes iguales.

El lado más humano de la guerra


El argumento nos traslada a los sucesos acontecidos en Europa durante la Primera Guerra Mundial, concretamente los dos últimos años antes de que se diese por finalizada con el armisticio firmado entre ambos bandos. Viviremos este conflicto desde la perspectiva de dos hombres en cada uno de los ejércitos. Harry, un joven fotógrafo que se alista por amor, ya que así espera impresionar y ganar el respeto de la chica a la que ama; y por el bando alemán tenemos a Kurt, un padre que se une al ejército para seguir la pista de su hijo desaparecido en combate. Dos personas que no son soldados y que se ven envueltos en la crudeza de la guerra por motivos ajenos a ese conflicto, y que conseguirán transmitirnos el lado más humano de uno de los actos más bárbaros que puede cometer el ser humano contra sus semejantes. La historia principal durará entorno a las 6 horas, aunque los diferentes finales y decisiones que tomemos durante nuestra aventura, nos invitarán a rejugar el juego un par de veces más, al menos.

La jugabilidad es probablemente, uno de los puntos más flojos del juego. Con esto no decimos que sea en absoluto mala, ya que es bastante correcta para el tipo de título en el que nos encontramos. Pero sí es cierto que no se aprovecha del todo y determinadas mecánicas que han implementado podrían dar más de sí. Por ejemplo, habrá momentos en los que los dos protagonistas coincidan y tengamos que ir intercambiando el control del uno al otro para solventar algunos obstáculos, pero son de una simpleza que uno se pregunta si las han introducido por meter algo, más que brindar al juego de una variedad en este aspecto. Lo mismo ocurre con los puzles que se nos presentarán, muy facilitos y apenas nos llevarán unos segundos completar, ni si quiera tendremos que pararnos a pensar nada, se echa en falta un desafío aunque fuese ligeramente mayor.

Además de la trama principal obligatoria, también podremos perdernos explorando cada uno de los lugares que visitemos, hablando con otros personajes para conocer más a fondo las anécdotas o profundizar en determinados sucesos históricos. Para ello contaremos con una buena cantidad de npcs con diferentes conversaciones cada uno, o bien podemos pasar los minutos contemplando la belleza de algunos de los escenarios, o interactuando con elementos que habrá presentes en ellos. Otra opción es jugar a un minijuego de cartas, y en el que podremos más de una vez con los dos protagonistas. Al igual que sucede con la jugabilidad, su simpleza es manifiesta, ya que la única premisa es pulsar el botón cuando veamos una pareja formada por dos cartas idénticas, un reto bastante pobre realmente.

Como extra, además de los diferentes finales que podremos desbloquear en función de nuestras decisiones, también habrá desperdigados por los escenarios una gran cantidad de coleccionables. Estos ítems estarán casi siempre divididos en diferentes trozos, los cuales al encontrar todos los pertenecientes al mismo (pueden llegar a ser hasta cinco), hará que logremos acceder a una ilustración o foto con material informativo o didáctico acerca del conflicto bélico en el que se sitúa la historia. Habrá diferentes formas de encontrarlos, ya sea recogiéndolos directamente, ganando al minijuego de cartas o bien cumpliendo determinados requisitos. Sin conseguimos todos los coleccionables de un mismo acto, desbloquearemos también un archivo de vídeo.

Apartado Técnico


El apartado gráfico se ha decantado por un estilo artístico que parece sacado de un cuadro de un museo. Así se pretende realizar un homenaje a las representaciones y el arte que imperaba por aquella época, además de dar protagonismo a toda una paleta de colores de gran viveza y cuyo contraste entre sí consiguen llamar la atención del jugador desde el primer momento. Los efectos visuales son variados y estarán presentes también de esta manera tan peculiar, incluyendo explosiones, fogonazos o la misma iluminación. Sin duda, hay que aplaudir que haya propuestas que se desmarquen de lo convencional y arriesguen con algo así. El juego se muestra en pantalla a una resolución de 1080p y una tasa de 60 fps.

Si el apartado visual es digno de alabanza, la banda sonora va mucho más allá. El trabajo del compositor Olivier Derivière es excelente, con una OST compuesta por veintitrés piezas musicales para el recuerdo interpretada por la Orquesta Filarmónica de Londres, todo un lujo para los oídos. No es raro que hayan puesto tanto empeño en ella, ya que su papel a la hora de transmitirnos la intensidad de determinadas escenas, es vital. Recomendamos disfrutar de esta experiencia con unos buenos auriculares para que podamos vivirla de la mejor manera posible, no os decepcionará. Los efectos de sonido también están presentes y nos ayudarán a ambientar los escenarios y situaciones de las que seremos protagonistas.

A la hora de doblar los personajes, se ha optado por un acercamiento realista, por lo que escucharemos a los diferentes personajes hablar en sus idiomas nativos, ya sea inglés, alemán o francés. Digno de mención la actuación de los actores Elijah Wood (El Señor de los Anillos) y Sebastian Koch (La Chica Danesa) para dar vida a Harry y Kurt, respectivamente. Para entenderos no habrá problema, ya que todos los textos están traducidos al español.

Conclusión


11:11 Memories Retold nos ha parecido toda una experiencia que logra azuzar los sentimientos del jugador. Culpa de ello es un estilo artístico reseñable, que parece haber salido del cuadro de un museo y le brinda un toque único y especial. Tampoco hay que dejar en el olvido una banda sonora sublime que quedará para el recuerdo de todo aquel que la escuche, con unos tintes orquestales para quitarse el sombrero. Y el tercer motivo, y no por ello menos importante, una historia que nos muestra el lado menos amable y más crudo de una guerra, dándoles el protagonismo a las víctimas de este tipo de conflictos, y donde el significado de héroe pierde el sentido al que estamos acostumbrados. Lo único que se aleja un poco de todo este sueño hecho videojuego, es que la jugabilidad no se encuentra al mismo nivel, siendo más que correcta, pero pecando de una simpleza tanto en sus controles como en la resolución de puzles o minijuegos. En resumen, una vivencia muy recomendable que invita a reflexionar sobre temas que siguen siendo de actualidad a día de hoy y que consigue (y de qué manera) tocar la fibra sensible gracias a su excelente puesta en escena.

 

  • Una historia con momentos muy emotivos
  • Visualmente es bastante atractivo y original
  • La banda sonora es de una calidad sobresaliente
  • Diferentes finales y situaciones según nuestras decisiones

 

  • La jugabilidad peca de ser demasiado plana

 

 

8.5 Nota
Historia8.5
Jugabilidad7.5
Gráficos8.5
Música/Sonido10
Edición Española8