Si había un claro candidato para alzarse con el título de uno de los juegos de terror del año 2018, ese sin duda era Agony. El título desarrollado por Madmind Studios logró financiarse con gran éxito en su campaña de financiación por Kickstarter, y se posicionó alto en entre los juegos más esperados gracias a su atractivo estilo visual y ambientación. Tras un retraso sufrido debido a que los organismos de control no aprobaron cierta parte del contenido, hubo que esperar varios meses para que lo adaptasen a las exigencias que les fueron impuestas, y poder salir así a la venta. Un juego que finalmente hemos podido probar, y del que os contamos si realmente es todo aquello que nos prometió el estudio en su día.

De paseo por el infierno


El argumento nos pondrá en la piel (o lo que queda de ella) de un pobre atormentado que da con sus huesos en el infierno. Sin tener memoria alguna sobre su pasado, su principal meta será encontrar a la Diosa Roja, quien parece ser única que puede mostrarle el camino de salida de ese horrible lugar. No será un viaje fácil, ya que cuanto más nos adentremos en sus dominios infernales, mayores serán los horrores y visiones turbadoras a las que tendrá que enfrentarse. La campaña principal tiene una duración aproximada de unas diez horas, y el juego posee hasta 7 finales y varios secretos que garantizan su rejugabilidad.

La jugabilidad es la propia de otros títulos parecidos como, por ejemplo, la saga Outlast. Principalmente, nuestro objetivo será ir escapando de los laberínticos escenarios mientras intentamos evitar a los diferentes enemigos que patrullan las zonas y resolvemos algún que otro puzle que nos bloquea el camino. Salvo muy contadas ocasiones, no podremos defendernos o atacar, y si nos descubren la mejor opción será huir. Afortunadamente, en el caso que nos atrapen y maten, dispondremos de un breve lapso temporal en el que podremos mover nuestra alma a otro cuerpo de algunos de los npcs que nos encontraremos. Más adelante, incluso podremos poseer a los monstruos que nos atormentan, aunque por tiempo limitado.

El principal problema de su propuesta jugable, es que el sistema de infiltración y persecución es tremendamente frustrante. Debido a lo tosco de los movimientos de nuestro personaje, y la poca inspiración que tiene el diseño de algunos niveles, nos encontramos en situaciones como las que se dan al principio del juego. Con apenas experiencia, nos soltarán en un enorme laberinto en el que tendremos que encontrar unos ítems para abrir una puerta. Podemos estar hablando de unas de las partes más caóticas de todo el juego (luego es mucho menos pesado), y van y la ponen al principio, cuando estamos aprendiendo las mecánicas.

Sobra decir que, moriremos repetidas veces por motivos que no veremos nada claros, llegando a resultar una experiencia poco satisfactoria. Y es que, a veces parece que los desarrolladores, en lugar de querer hacer un uso inteligente de los escenarios y los enemigos, proponiendo así un reto atractivo, se limiten a situar multitud de enemigos en determinados lugares, para que den más vueltas que una peonza de manera aleatoria, y así tocar las narices al jugador.

Además de la historia principal, podremos disfrutar, una vez acabada la campaña, de otros dos modos de juego que nos proporcionarán numerosas horas de entretenimiento. El primero de ellos es el Modo Agony, que nos invitará a superar una serie de niveles generados proceduralmente, así como ir cumpliendo misiones seleccionadas al azar. Estas tareas van desde conseguir determinados coleccionables o encontrar la manera de escapar del laberinto. A diferencia de la aventura normal, una vez nos maten se acabará todo y nos otorgarán una puntuación en base a nuestros logros.

El otro modo de juego es el Modo Súcubo, en el que encarnaremos a uno de esos personajes que nos encontramos en más de una ocasión en el modo historia. Esta modalidad nos llevará a recorrer varios escenarios, utilizando habilidades y movimientos totalmente nuevos. También contará con argumento, secuencias y final propio. Una buena manera de disfrutar del juego desde otro punto de vista.

Por último, tendremos un Modo Galería, donde desbloquear todo tipo de ilustraciones, cómics, modelos 3D y leer los documentos encontrados durante nuestro periplo en el infierno. Para acceder a ellos, usaremos los puntos de conocimientos logrados al descubrir y recolectar los coleccionables escondidos en los escenarios.

Apartado Técnico


Desde el primer momento, salta a la vista que los gráficos del juego dejan mucho que desear. Es especialmente doloroso teniendo en cuenta los primeros vídeos que salieron del proyecto, incluso la demo que pudo jugarse en PC, para comprobar el notorio downgrade que ha sufrido este título. Los modelados de enemigos y npcs son demasiado austeros, casi más propios de la generación pasada. Y las animaciones no se distancian muchos, con movimientos de los enemigos muy robóticos y poco fluidos. No ayudan tampoco algunos bugs, y que el rendimiento y fluidez sean desastrosos, con microparones para cargar escenarios, o unas rascadas en fps que pueden llegar a hacer que casi nos movamos a diapositivas.

El apartado sonoro trae consigo una banda sonora bastante regulera y no demasiado inspirada. Su punto fuerte reside en los efectos que nos acompañaran a lo largo de la aventura. Constantes gritos, quejidos y sonidos inquietantes que servirán para intentar mantenernos en tensión. Los diálogos se encuentran en inglés, y la calidad del doblaje no es especialmente buena, con ciertas interpretaciones poco creíbles. Todos los textos, por el contrario, sí están traducidos al castellano.

Conclusión


Agony parte de una buena base, con una propuesta y ambientación bastante atractiva y un enfoque que buscaba diferenciarlo de otros juegos del mismo género. Sin embargo, parece ser que lo que le sobraba de genialidad creativa a los desarrolladores, les falta todavía en experiencia a la hora de crear el apartado técnico y jugable. Unos gráficos y un rendimiento deficientes, que podrían pasarse un poco por alto si no fuese porque la jugabilidad es tosca, y las mecánicas introducidas se resienten debido a ello. Nos ha dado lástima, porque se nota que tenían muy buenas ideas e intenciones, prueba de ello sonlos diferentes modos de juego, finales, coleccionables y desbloqueables que tiene el juego. Tampoco ayuda el hecho de saber que el producto nos llega previo tijeretazo de la censura, alterando la obra original de los creadores. Aun así, para aquellos que sean muy seguidores y fans de su estilo artístico, se sentirán seguramente satisfechos con él. El resto probablemente prefiera elegir entre otras opciones que estén disponibles.

 

  • Su ambientación está muy conseguida.
  • Posee diferentes finales y modos de juegos que alargan mucho la experiencia.
  • Gran cantidad coleccionables y desbloqueables por encontrar.

 

  • Apartado técnico muy pobre, con fallos y bug técnicos.
  • Jugabilidad  bastante tosca y torpe.
  • Diseño de niveles y enemigos mal planteados.
  • La censura que ha acabado acompañando al juego.

 

5.5 Nota
Historia6
Jugabilidad4
Gráficos5
Música/Sonido6
Edición Española6

Jugador desde hace casi 30 años. Aficionado sobre todo a los fighting games y hack & slash. Psicólogo a tiempo parcial, optimista a tiempo completo.