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Después de casi tres años desde el inicio de su desarrollo y más de dos años desde que se estrenó su acceso anticipado en PC, la versión final de ARK: Survival Evolved ya está entre nosotros. Studio Wildcard fue puliendo poco a poco su aventura de acción y supervivencia con numerosas actualizaciones y contenido extra, y por fin podemos explorar y luchar por seguir con vida en el peligroso mundo que han creado

La dura vida del superviviente


Los primeros minutos en ARK hacen que nos pongamos a pensar. ¿Por dónde empiezo?, ¿Y ahora qué hago?. Tras meditarlo, la única respuesta a la que se llega es a la de comenzar recolectando recursos básicos como madera o piedra para poder subir de nivel y desbloquear nuevos engramas de objetos para fabricar. Mientras realizamos estas tareas rutinarias es muy posible que veamos a otros jugadores correteando por el mapa (en el caso de jugar online, claro) y una de las grandes reglas no escritas para este tipo de juegos es la de no fiarse absolutamente de nadie, ya que es muy probable que te ataquen nada más verte o simplemente se acerquen a hablarte y luego te traicionen para robar todas tus posesiones. La mejor opción es la de buscar un grupo de amigos o principiantes de niveles similares al nuestro que quieran formar un clan. Los beneficios son evidentes: mayor rapidez a la hora de recolectar recursos y desarrollar objetos, mayor sensación de seguridad y la oportunidad que construir una casa cuanto antes. Al tener un hogar es posible poner una cama que nos sirva para hacer respawn, almacenar materiales y armas en cajas y colocar hornos para cocinar los alimentos, ya que si comemos carne cruda nuestra salud se verá resentida.

A medida que vayamos avanzando vamos subiendo de nivel a nuestro personaje y ganando puntos de habilidad, que deben utilizarse para mejorar aspectos básicos como el nivel de oxígeno, peso máximo que podamos llegar a cargar, energía, etc. Por supuesto qué decir que si morimos, todo nuestro equipo se perderá y otro jugador tiene la posibilidad de robarlo de nuestro cadáver si lo encuentra antes de que regresemos al lugar.

Principalmente ARK estaba pensado para ser un juego de PC, por lo que sus controles e interfaz estaban diseñados para ser usadas por un ratón, y a la hora de jugar en consolas este es un aspecto que debía ser revisado. Por desgracia al interactuar por los menús con el mando de PlayStation 4 la sensación de incomodidad no deja de aparecer, por lo que estamos ante una adaptación fallida.

Peligros por doquier


Al principio tan sólo seremos rivales para criaturas débiles como los dodos, por lo que la clave es tener paciencia e ir mejorando nuestras habilidades y creando herramientas y armas poco a poco. Tras horas y horas de juego es muy satisfactorio comprobar cómo pasaste de defenderte con lanzas de madera a hacerlo con escopetas de gran potencia. Cuando estemos preparados será posible aventurarse más y más en la isla, pudiendo descubrir los misterios y mundos perdidos que esconde.

ARK: Survival Evolved ofrece una enorme cantidad de contenido a los jugadores, pero si hay una característica curiosa y que ha llamado la atención de todos es la de poder domar criaturas. El proceso para lograrlo es muy complicado al principio, ya que primero hay que documentarse y averiguar cómo aturdir a los dinosaurios para luego amaestrarlos. Una vez que sepamos qué alimentos les hagan dormirse y les hayamos enseñado quién es el jefe, tendremos nuestro primer vehículo disponible.

El rendimiento como gran lastre


Artísticamente el mundo del juego luce muy bien, con unos dinosaurios trabajados y un tratamiento de la luz destacable. Por desgracia los problemas técnicos son muy numerosos. El frame rate tiene bajadas con bastante frecuencia que molestan muchísimo a la hora de realizar acciones como cazar o subir por rocas, y muchas de las criaturas se mueven sin sentido en múltiples ocasiones, llegando a dar indefinidas vueltas en círculos o atravesando elementos de la pantalla sin cesar.

Por otra parte el popping y el tiempo de carga de las texturas son excesivos, impidiendo así, que la sensación de inmersión en el gran mundo de ARK sea posible en numerosas ocasiones.

La banda sonora contiene temas de corte épico que casan de maravilla con el ambiente del juego, pero los efectos sonoros nos han dado la sensación de que podrían haberse trabajado más, resultando muchos de ellos demasiado simples y repetitivos. Como buena noticia tenemos que la aventura de Wildcard Studio llega totalmente traducida a nuestro idioma y que recibirá actualizaciones regulares, por lo que es posible que los fallos técnicos se vayan solucionando con el tiempo.

Conclusión


El lanzamiento de ARK: Survival Evolved ha sido algo muy esperado por la comunidad, y lo cierto es que el resultado tras años de Acceso Anticipado en Steam es el de una aventura de supervivencia muy entretenida, con cantidades ingentes de contenido que ofrecer y muy disfrutable para jugar con amigos. La paciencia y la constancia son cruciales al comenzar la partida y para poder sobrevivir no hay que dejar de trabajar, pero esto se ve afectado por una serie de problemas técnicos y de rendimiento que deberían haberse solucionado desde hace tiempo. Mientras esperamos a futuros parches, ARK: Survival Evolved ofrece horas y horas de diversión aseguradas.

 

  • La oportunidad de poder domar criaturas.
  • La gran cantidad de contenido que ofrece.
  • Muy divertido al jugar con amigos.

 

 

  • Numerosos problemas técnicos sin solucionar.
  • Interfaz incómoda para los usuarios de consolas.
  • Requiere mucha implicación y paciencia para poder sobrevivir.
  • Efectos de sonido mejorables.

 

 

7 Nota
Jugabilidad7.5
Multijugador8
Gráficos6
Música/Sonido6.5
Edición Española6