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Este verano se lanzó Uncharted: El Legado Perdido, una expansión independiente de la cuarta entrega numerada de la saga de aventuras de Naughty Dog protagonizada por personajes que antes eran secundarios. Si esto de los DLC que terminan siendo un nuevo juego en sí mismo os resulta novedoso, no estamos ante el único caso. Durante el E3 de este año, Bethesda anunció la llegada de Dishonored: La muerte del Forastero, una aventura independiente de Dishonored 2 que tendría como protagonista a la capitana del Dreadful Whale y que cerraría de una vez por todas el argumento de la serie. Y tal como pasó con Uncharted: El Legado Perdido, los resultados han sido muy satisfactorios y han sabido estar a la altura de las expectativas.

Un último objetivo


Cuando decimos que estamos ante una nueva aventura independiente también nos referimos a que cualquiera que no haya jugado a ningún título de la saga puede disfrutar de su historia sin problemas, aunque claro está que para los fans siempre será más disfrutable. Nuevamente volvemos a la ciudad costera de Karnaca, pero esta vez los hechos se desarrollarán en una zona inédita: el barrio alto de Cyria. Pese a no sorprender tanto como antes, la gran ambientación de Dishonored 2 vuelve a estar presente en La muerte del Forastero y nos vuelve a ofrecer un argumento oscuro con varios dilemas morales, y como sabréis, nuestras decisiones y el nivel de caos que presentemos a lo largo de la aventura siempre han hecho que desbloqueemos un final más cínico que otro, pero esta vez todo dependerá de una decisión clave.

Completar la historia principal de este spin off en dificultad difícil nos ha llevado unas 6 horas, pero si tenemos en cuenta los múltiples contratos del mercado negro disponibles, la duración puede llegar a rondar las 10 horas sin problemas. Y un aspecto que nos ha llamado bastante la atención antes de comenzar a jugar ha sido la opción de poder personalizar la partida a nuestro gusto, pudiendo escoger cómo de inteligentes serán los enemigos, cuán grande será su rango de visión, etc.

 

Redescubriendo por qué nos encanta Dishonored


Si por algo se caracteriza esta saga creada por Bethesda y Arkane Studios es por su soberbio diseño de niveles, los cuales ofrecen muchas posibilidades y maneras distintas de superar las misiones. Si el objetivo es colarse en un edificio fuertemente vigilado, es posible acceder a través de las alcantarillas, colándonos por el tejado, por una ventana, un conducto, un agujero en la pared… Los jugadores tienen la libertad de elegir su camino, y también su manera de jugar, pudiendo optar por asesinatos directos y combatir a todo lo que se nos ponga delante, o bien por el sigilo y la tensión que se produce por la necesidad de avanzar sin ser detectados.

Todo esto vuelve en La muerte del Forastero, pero algo que ha sufrido cambios ha sido el sistema de poderes sobrenaturales. En las dos primeras entregas la cantidad de magias era grande y variada, pero en este capítulo independiente tan sólo podremos recurrir a tres, pero eso sí, tremendamente útiles. Con Presagio es posible parar el tiempo y avanzar con una cámara libre por los escenarios para observar qué nos espera más adelante y para marcar objetos, comestibles y enemigos, pudiendo conocer gracias a este poder hacia dónde se dirigen sus pasos y hacia dónde están mirando; Desplazar es el más mítico de todos y sin duda el más utilizado, ya que se trata del poder que nos permite teletransportarnos a zonas alejadas en un instante; por último tenemos Semblanza, una habilidad que permite copiar la apariencia de un enemigo o un civil durante un periodo de tiempo determinado y nos hace pasar desapercibido ante las patrullas. Todos estos poderes siguen consumiendo su propia barra de magia, pero esta vez no hará falta recargarla con frascos, sino que se rellenará con el tiempo.

Billie Lurk también llega aportando un aspecto nuevo además de su arrolladora personalidad, y es que ella es capaz de oír los pensamientos de las ratas de la calle, las cuales le darán pistas sobre cómo avanzar por el terreno. En cuanto al mercado negro, continúa ofreciendo la posibilidad de mejorar nuestro equipo y de adquirir talismanes de hueso, y sigue con su sistema de contratos y recompensas. Estas tareas secundarias aportan más horas de diversión a la aventura, y algunas de ellas pueden llegar a torcerse bastante, por lo que son muy recomendables.

 

Apartado Técnico


El universo steampunk de Dishonored siempre ha sido especial en cuanto al apartado gráfico. El motor gráfico Void ha vuelto a ser el utilizado para desarrollar esta aventura independiente, y aunque ofrece una vez más una magnífica ambientación y unos escenarios con un alto nivel de detalle, cierto es que ya no sorprende como antes y comienza a necesitar una evolución. En comparación con Dishonored 2 se han corregido varios problemas significativos como la duración de los tiempos de carga o las partículas de luz parpadeantes en zonas oscuras, pero todavía se mantienen texturas que tardan demasiado en cargar y algún que otro diente de sierra.

En lo que respecta a la banda sonora, nos apena mucho ser conscientes de que estamos ante los últimos trabajos del magnífico compositor Daniel Licht, quien lamentablemente falleció hace unos meses. Pero éste ha sabido mantener su línea hasta el final, ofreciendo una vez más una serie de melodías con instrumentos de cuerda cargadas de sentimiento y que saben meternos en la historia del juego en los momentos cruciales. Los efectos sonoros y el doblaje al castellano, por su parte, vuelven a estar a un gran nivel, aportando a que la ambientación vuelva a ser tan inmersiva como siempre. Los fans de la saga, del sigilo y de una buena aventura, tienen a su disposición este título independiente por 29’99€, un precio bastante aceptable si tenemos en cuenta la duración que ofrece.

Conclusión


Dishonored: La muerte del Forastero ata todos los cabos que quedaron sueltos tras la segunda entrega y vuelve a ofrecernos un gran juego de sigilo. Billie Lurk y su carisma han sabido convencernos con un título que mejora ciertos aspectos de su predecesor y que no nos ha decepcionado en absoluto. Contando con la jugabilidad que tan especial lo ha hecho a lo largo de los años y de un exquisito diseño de niveles que nos hará sentir una gran sensación de libertad, Dishonored se despide, al menos por ahora, como realmente lo merece.

 

  • Se han corregido varios problemas que presentaba Dishonored 2.
  • Su jugabilidad sigue siendo excelente.
  • El carisma que derrocha Billie Lurk.
  • Una vez más, gran diseño de niveles y sensación de libertad muy lograda.

  • Texturas que tardan en cargar y cierta presencia de dientes de sierra.
  • El número de misiones principales.
  • Se echa en falta algún que otro poder sobrenatural más.

 

8.5 Nota
Historia7.5
Jugabilidad9
Gráficos8
Música/Sonido9
Edición Española7.5