Killing Floor 2 no ofrece nada más que acción cooperativa o multijugador donde nuestro objetivo primordial es el de acabar con todas las hordas de zombies (llamados Zeds) que se nos ponga por delante. Un título que nos recuerda al clásico Left 4 Dead pero que, por varias razones, acaba desmarcándose del juego de Valve. En algunas cuestiones esto es positivo, pero por otros motivos también observamos algunos aspectos mejorables.

Tras su paso por PC y PS4… al fin llega a Xbox One


Esta continuación nos llevará en esta ocasión al continente europeo, donde una amenaza biológica creada por un experimento fracasado de la corporación Horzine Biotech se está extendiendo por toda Europa, sembrando el caos y la destrucción. Un mes después de estos acontecimientos, todos los países formantes están repletos de monstruos que infestan sus calles. Todo tipo de organización gubernamental ha caído y los supervivientes que han conseguido librarse del fatal desenlace se ocultan para no ser lo siguientes en ser cazados. A pesar del fatal escenario, se han creado grupos de resistencia cuya misión es exterminar estas abominaciones y devolver la paz a sus tierras. Este simple argumento nos servirá como excusa para adentrarnos en escenarios llenos de enemigos de los más atroces que intentarán acabar con nuestras vidas.

La dinámica de Killing Floor 2 se basa fundamentalmente en un sistema de arenas con oleadas de enemigos que deberemos borrar del mapa. El número de ellas pueden ir desde las 4 hasta las 10 que en este último caso podrán llevarnos hasta 1 hora completar. Entre cada una de ellas existirá un breve lapso de tiempo donde podremos reabastecernos, curarnos o intercambiar suministros en caso de que estemos acompañados. Una vez completadas todas, nos espera un enfrentamiento con un jefe final que nos pondrá las cosas bastante difíciles para terminar con él. A lo largo de cada escenario habrá diseminados una serie de coleccionables, aunque conseguirlos carece apenas de interés a menos que quieras desbloquear logros. La variedad de enemigos tampoco es demasiado grande, aún menos en el caso de bosses, donde solamente hay dos.

A la hora de personalizar nuestro personajes podremos elegir entre una amplia variedad de modelos diferentes, a los que podremos cambiar peinados, poner diferentes accesorios o modificar los colores de los trajes con la finalidad de dejarlos como más nos guste y que sea lo más diferente posible. En este sentido hay que recalcar que los nueve meses de retraso con respecto a la versión de PS4 se han compensado con la incorporación de un conjunto nuevo, llamado Wasteland.

Los accesorios los conseguiremos bien completando arenas, o mediante unas cajas que tendremos que abrir con llaves que se encuentran a la venta en la Tienda Xbox con dinero real. Una vez finalizada la primera etapa, tendremos que elegir la especialización de nuestro personaje. Existen 10 especializaciones distintas (Comando, Berseker, Médico de Campo, Especialista en Demolición, Pirómano, Pistolero, Tirador, Superviviente, Apoyo y SWAT), con sus respectivas bonificaciones que irán subiendo con cada nivel de experiencia que alcancemos hasta un máximo de 25. Cada 5 niveles de rango alcanzados, desbloquearemos dos habilidades enfocadas a dos maneras diferentes de jugar, podremos elegir una de esas dos que desbloqueemos en cada ocasión, aunque siempre podremos cambiarla por la otra en el menú del juego. Todas estas opciones dan como resultado un amplio abanico de opciones para poder masacrar monstruos de la manera que más cómodos nos sintamos, y es que dependiendo de la clase y habilidades escogidas se aprecia un cambio importante en el estilo de juego.

Con respecto a los modos de juego nos encontramos con Supervivencia y Supervivencia VS. En el primero nos tocará superar las hordas de enemigos, tal y como hemos estado describiendo hasta ahora, aunque también es cierto que gracias a la inclusión de DLC se incorporan variaciones en las mecánicas de juego que se agradecen, como tener que superar cada horda en una estancia diferente. Y para acabar hay que relatar en qué consiste Supervivencia VS, donde dos equipos de seis jugadores asumirán los dos bandos antagónicos. Esto quiere decir que uno de los equipos pasará a controlar a los Zeds en tercera persona.

En ambas opciones podremos crear nuestra propia partida o unirnos mediante un matchmaking bajo las condiciones que predeterminemos que contará desde si queremos unirnos a una arena ya empezada o bien a una que no haya comenzado, hasta el nivel de dificultad o la región a la pertenecen los jugadores. La calidad de la conexión suele ser estable, sin que hayamos apreciado errores de consideración.

Con respecto a las novedades de la versión de Xbox One, y además del ya citado conjunto Wasteland, tenemos una nueva arma, el Freezethrower. Este nos permitirá lanzar nitrógeno líquido a los zeds, pudiendo romperlos en mil pedazos. A esto se suma que la versión de Killing Floor 2 de Xbox One incorpora todos los DLC lanzados en otras versiones, por lo que el contenido es algo mayor que el que tuvieron dichas plataformas en su edición estándar.

Y ya para acabar reseñar que el principal fallo de Killing Floor 2 tiene que ver con su capacidad para divertir a largo plazo. No incluye muchos modos de juego, a lo que se suma un concepto de juego directo, que con el paso de las horas puede ir perdiendo fuelle. Es una lástima que desde Tripware no trabajasen en darle algo más de profundidad… aunque también es cierto que esta medida podría haber llegado a ser contraproducente.

Apartado Técnico


Gráficamente es un juego que no destaca en ese apartado, el diseño de personajes y enemigos es correcto sin demasiados alardes. Los escenarios están compuestos por muchos detalles, pero se echa en falta un mayor grado de destructibilidad, puesto que salvo contadísimas ocasiones, no existe apenas interacción con estos elementos. Por su parte, también echamos de menos una mayor variedad de enemigos.

En lo referente al apartado sonoro tenemos una banda sonora que cede todo el protagonismo a unos efectos sonoros que realmente casan con el nivel de fiereza y crudeza visual que muestra el apartado técnico. Además, se ha realizado una buena labor en la localización al castellano.

Conclusión


Killing Floor 2 es un título orientado principalmente a la acción y el multijugador. Con una estética claramente inspirada en las películas de serie B, atraerá aquellos aficionados a ese tipo de cine, ya que el juego destila tanto en sus protagonistas, enemigos o escenarios las características típicas de ese género. Acción constante y sin descanso de oleadas de monstruos en las que nos tendremos que defender, solos o en compañía, con todo el armamento que encontremos a nuestra disposición. En solitario pierde casi toda su gracia, pero si tienes bastantes amigos para disfrutar de buenas partidas en tu Xbox One, Killing Floor 2 es una de las opciones más interesantes que te ofrece el catálogo de esta consola… Y más si añoras Left 4 Dead y su secuela. Eso sí, también los tenéis disponibles en el catálogo de los títulos retrocompatibles de Xbox 360.

 

                                               

  • Gran cantidad de mapas
  • Los diferentes tipos de especialidades y su personalización
  • Divertido de jugar con amigos y otros jugadores
  • Inclusión de contenidos sacados como DLC en otras plataformas…

 

  • Pero echamos de menos más contenidos exclusivos
  • Ausencia de más modos de juego
  • Poca variedad de enemigos

 

 

7.5 Nota
Jugabilidad7.5
Multijugador8
Gráficos7
Música/Sonido7
Edición Española7