Nueve meses después de su publicación para las plataformas de realidad virtual de PC, Killing Floor Incursion aterriza ahora en PlayStation VR con algunas novedades interesantes. Preparaos para el enfrentamiento contra las terribles criaturas que nos acechan tras cada esquina, ya que Killing Floor Incursion ha conseguido elevar el nivel y se muestra como un título bastante aterrador.

Nunca habíamos visto así a los Zeds


Los enemigos de Killing Floor Incursion son de sobra conocidos. Pero en esta ocasión nos tocará acercarnos a ellos como nunca habíamos hecho. Lo primero y más destacable es la cercanía que adquieren, ya que gracias a la Realidad Virtual nuestros encontronazos serán mucho más tensos y desagradables. Pero el mayor cambio viene a posterior, cuando nos damos cuenta de que la fórmula de juego ha mutado, ofreciendo ahora una aventura para un jugador (o en cooperativo para dos personas), abandonando el concepto de shooter cooperativo que tiene la saga.

Para darle un mayor enfoque a este modo campaña, que ronda las cuatro horas, se ha incluido una trama argumental. No es gran cosa, pero al menos agradecemos su inclusión. Asumiremos el rol de un personaje que se encuentra en coma y tiene que luchar contra una serie de simulaciones para poder seguir con vida. De esta manera la compañía Horzine podrá extraer los datos.

En materia jugable hay que destacar que solo podremos jugar si tenemos dos mandos PlayStation Move. Si tenemos en cuenta que primero salió para HTC Vive y Oculus Rift es lógico pensar que este haya sido el único sistema de control incluido, por semejanza a los mandos de dichas plataformas. Ahora bien, en PS VR disponemos del PlayStation VR Aim Controller, que podría haber funcionado bien… o no.

Y digo esto porque en Killing Floor Incursion cada mano va por un lado, y al incluir tantas armas diferentes podremos realizar acciones diversas que ayudan a lograr una mayor inmersión. Eso sí, a veces el coste es algo elevado, ya que no funciona del todo bien. El mecanismo para coger las armas de las cartucheras, recargar o utilizar la mira telescópica no funcionan tan bien. La recepción de los mandos Move, que ofrece los mismos resultados de fiabilidad que vimos en otros títulos, aquí se ve ligeramente comprometida porque a veces nos toca realizar movimientos en los que, por la propia arquitectura de los mandos, muestran fallos.

No es nada excesivamente grave, pero sí que molesta. Ahora bien, si habéis jugado a Arizona Sunshine, decir que las sensaciones que deja este título son mejores.

El movimiento de nuestro personaje es otro aspecto que genera cierta disconformidad. Los mandos de PlayStation Move no tienen un stick analógico y esto pasa factura a un videojuego con movimiento libre. Ahora bien, esto se resuelve de una manera similar a como habíamos visto en Skyrim VR. Además, se ha incluido un modo de teletransporte, del que no podremos abusar para que escapar de los Zeds.

He de decir que el videojuego resulta entretenido, emocionante y que el tiempo que dura consigue conjugar tensión, adrenalina y acción. Una vez finalizado también tenemos la opción de jugar con un amigo, en cooperativo online. En este caso reconocer que ha habido partidas que han transcurrido fluidas sin ningún tipo de problema; y otras donde hemos tenido algo más de lag.

Y no podemos dejar de lado la inclusión de un modo Horda sin fin en el que nos tocará enfrentarnos a un montón de enemigos de todas las variedad de Zeds conocidas (o casi). Y para compensar el retraso también se ha incorporado otro mapa más.

Apartado Técnico


Técnicamente no es el videojuego más avanzado de PlayStation VR, pero al menos se desenvuelve de manera sólida y con un aspecto que no desmerece a las plataformas de PC, salvo por la lógica cuestión de la resolución de la imagen. El modelado de los enemigos es más que correcto, los escenarios muestran una apariencia correcta y los efectos de luz están bastante conseguidos.

En materia sonora cumple con el expediente, sin grandes alardes. Ya por último quiero señalar que nos llega con textos de pantalla en castellano y voces en versión original; y al precio recomendado de 29,99 euros.

Conclusión


Si te apetece disfrutar de una experiencia de acción con tensión, enemigos feroces y un amplio arsenal, Killing Floor Incursion es una opción a tener en cuenta. Es evidente que no es perfecto, y que el sistema de control con PlayStation Move puede generar algunos problemas puntuales, pero merece la pena “superar” esos pequeños fallos, ya que lo hay detrás es un título con más horas de las que cabría esperar, lo que en parte se lo debe a la inclusión del cooperativo para dos personas y el modo Horda.

 

  • La inclusión del cooperativo y el modo Horda.
  • Los Zeds como nunca los habías visto.
  • Aventura de acción tensa, perfecta para soltar adrenalina.

 

  • Algunos problemas con los mandos de movimiento.
  • Técnicamente no tan avanzado como esperábamos.

 

7 Nota
Jugabilidad7.5
Multijugador7
Gráficos7
Música/Sonido7
Edición Española6.5