Bandai Namco continúa apoyando a los manganimes y publicando numerosos títulos basados en licencias tan conocidas como Dragon Ball, One Piece, Naruto o Sword Art Online, y en esta ocasión le toca a uno de los más famosos del panorama actual: My Hero Academia. El bueno de Izuku se ha ganado el corazón de miles de personas gracias a su voluntad inquebrantable que le hace continuar persiguiendo su sueño, y aunque la serie ya había debutado en los videojuegos con versiones para máquinas arcade, terminales móviles o Nintendo 3DS, esta es la primera vez que se adentra en los catálogos de juegos para consolas de sobremesa y que se atreve a salir del territorio nipón.

Este título desarrollado por Byking, estudio que se encargó de la franquicia Gunslinger Stratos para recreativas, busca hacerse un hueco entre las muchas propuestas que hay dentro del género de lucha en tres dimensiones con una adaptación muy buena del universo de My Hero Academia que cumplirá las expectativas de los fans.

La Liga de Villanos aparece


Comenzaremos hablando del Modo Historia. En esta ocasión no estamos ante el típico título que comienza por el principio de la trama, sino que la acción se desarrolla a partir del primer encuentro de Midoriya con Gran Torino y termina con uno de los enfrentamientos más esperados y espectaculares vistos hasta el momento en el anime (que no desvelaremos para evitar spoilers). Nuestro como jugadores papel es el de revivir tres arcos argumentales de la serie desde la perspectiva de los héroes, a través de breves escenas en las que nos cuentan la historia por viñetas, como si fuese el propio manga, y mediante múltiples combates en los que a menudo podemos escoger con quién pelear. Además, en un intento de hacer que la experiencia no fuese demasiado corta, los desarrolladores optaron por añadir peleas opcionales totalmente originales y una segunda ruta en la que debemos controlar a los miembros de la Liga de Villanos mientras seguimos el crecimiento de su líder, Shigaraki Tomura.

Pese a que el Modo Historia se pueda completar en unas pocas horas, lo que sí hemos lamentado es que no se haya aprovechado todo el potencial que tiene My Hero Academia y no se haya ofrecido un experiencia más completa y trabajada. Sí, hay cinemáticas que recrean algunos momentos muy impactantes de la obra, pero lo cierto es que son muy pocas y muchas ni se acercan a lograr transmitir la epicidad de estas escenas, y para alguien que sea novato en la serie, es posible que sea complicado meterse en contexto y seguir los acontecimientos de una manera cómoda. Al completar los combates se desbloquean una serie de artículos cosméticos para personalizar a cada uno de los personajes, pero también se otorgan otros ítems más “sorprendentes” para agregar mayor variedad.

Plus Ultra como forma de vida


Si el Modo Historia nos dejó con un sabor algo amargo, éste nos lo quita por completo el modo Misiones. De manera similar a las modalidades arcade de otros juegos de lucha, el objetivo aquí es el de completar varias rutas en las que se combate contra ciertos enemigos siguiendo determinadas reglas. Antes de comenzar hay que seleccionar tres personajes con los que combatir, teniendo en cuenta siempre que es importante rotar y escoger cuál será el controlable y cuáles los apoyos, ya que la salud sólo se regenerará parcialmente tras los combates. Existen objetos que ayudan a recuperar un mayor porcentaje de vida, pero lo importante de todo esto es que en este modo sí que se logra transmitir una mayor emoción, hay más exigencia y resulta más divertido avanzar y superar los desafíos que nos plantean.

El otro atractivo del juego reside en el modo multijugador online, que permite jugar de forma informal o competitiva a través de un sistema de rangos por puntos y una clasificación a nivel mundial. En este apartado debemos destacar la rapidez del matchmaking, que en escasos segundos consigue enlazarnos con otro jugador para empezar el enfrentamiento, y la relevancia de la personalización del aspecto de los luchadores, que es un elemento diferenciador y que refleja de cierto modo la personalidad de cada usuario. La experiencia se completa con los modos Entrenamiento, Combate Local y Galería.

La jugabilidad de My Hero One’s Justice cuenta con cierta profundidad en cuanto a las formas de atacar de cada personaje (algunos más enfocados al cuerpo a cuerpo total, otros a ciertos ataques a distancia, etc.), pero lo cierto es que no podemos hablar de una gran complejidad en este apartado, sino de una jugabilidad que es accesible a usuarios menos experimentados y que está pensada para dar mayor relevancia al fanservice; un sistema de combate que tira más por lo arcade, vamos. Sin ir más lejos el juego da la opción de escoger entre un modo de control “normal”, con combos totalmente automáticos, o uno Manual, que ofrece un abanico de posibilidades más amplio a la hora de enlazar golpes según la destreza de cada uno. Al igual que en otros juegos similares, como Jump Force, existe un número máximo de golpes que puedes asestar en un combo dependiendo del personaje que se maneje. En la práctica esto no se nota demasiado debido a la facilidad con la que es posible encadenar combinaciones de golpes, pero también hay algunas cosas que se deben tener en cuenta.

Los contraataques tienen una gran importancia y pueden llegar a cambiar las tornas en una pelea que a priori podía parecer perdida. Si antes de que el rival nos pegue, hemos estado presionando el botón correcto, cargaremos un contragolpe que no se puede repeler a no ser que el contrario lo mantuviese más tiempo que nosotros. Los agarres y lanzamientos son otros de esos movimientos que son terriblemente difíciles de evitar y que pueden arrojar lejos al contrincante para darnos un respiro, pero el aspecto que más nos ha llamado la atención es la posibilidad de dejar al rival atascado en una pared, dejándolo totalmente vulnerable durante unos segundos. Los combates destacan por su gran fluidez y espectacularidad al destruirse poco a poco el entorno, a lo que se añade el hecho de que la acción no sólo transcurre en el suelo, sino que el intercambio de golpes puede pasar a darse también en las paredes o en las alturas. Toda esta vertiginosidad se capta de maravilla gracias a unos giros de cámara ágiles y que siguen de cerca la acción en todo momento.

Los ataques Plus Ultra (los especiales de toda la vida) se dividen en dos y para ejecutarse requieren una o dos barras de energía, pero en el caso de alcanzar más de tres, es posible ejecutar un EX Plus Ultra, que no es nada más ni nada menos que el ataque de nivel dos combinado con los apoyos de los aliados que tengamos en el equipo (por que os recordamos que el título plantea combates de 1 vs 1 con la posibilidad de pedir ayuda brevemente a dos compañeros). En el caso de que dos ataques especiales colisionen, se producirá un choque épico en el que el que pulse más rápido dos botones ganará, algo ya visto en juegos como los Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi de PS2, y también cabe señalar que el sistema de bloqueo es muy parecido al de Super Smash Bros., la guardia puede romperse si abusamos de ella y nos atacan muy seguido.

El plantel de personajes de compone de un total de 21 personajes (20 + uno que ya se puede descargar gratuitamente) y 15 escenarios, de los cuales tres permiten tirar fuera del ring a los rivales. Estas cifras son bastante positivas para los jugadores, pues tienen a su disposición un buen roaster de luchadores que irá aumentando con el tiempo y una gran variedad de mapas en los que combatir que cubren casi todos los lugares importantes donde se desarrollan las peleas importantes del manganime.

Apartado Técnico


Una vez más nos encontramos ante un juego que utiliza la técnica del cel shading para lograr esa estética cartoon que intenta asemejarse lo máximo posible al anime, y lo cierto es que en líneas generales nos ha gustado mucho el resultado final. El título funciona en casi todo momento a 60 fps (a veces hay algún tironcillo en los combos más elaborados) y presenta unas animaciones corporales y faciales muy fluidas y que recrean muy bien los movimientos y expresiones de cada personaje. La destrucción de escenarios es otro factor que funciona a las mil maravillas a la hora de dotar de mayor espectacularidad a los combates, que ganan mucho dinamismo gracias a múltiples cambios de cámara según en la superficie en la que nos movamos. Nos ha gustado ver cómo el traje de Midoriya se desgasta por el uso excesivo de su don o Quirk, pero al ver esto nos hemos preguntado por qué no se aplica a los demás personajes, que terminan las luchas igual de pulcros que antes de iniciarse.

Los efectos de sonido y la banda sonora nos han convencido desde las primeras partidas y se mantienen bastante en la línea de los temas de la serie. Curiosamente el juego llega localizado al castellano y únicamente con las voces en japonés, algo que a nosotros nos parece un acierto teniendo en cuenta el gran nivel de los seiyuus que prestan su voz para dar vida a personajes tan carismáticos como Bakugo, Shigaraki u All Might.

Conclusión


My Hero One’s Justice es un juego de lucha en tres dimensiones que no destaca por una gran profundidad en su jugabilidad, pero sí que lo hace por su gran fidelidad a la obra original y a la diversión arcade que ofrece en sus combates. Quizás esperábamos más de un modo Historia que se podría haber planteado de otra manera y algún que otro modo de juego extra para enriquecer la experiencia, a pesar de la emoción que puedan llegar a transmitir el competitivo online y las Misiones, pero gracias al ritmo de sus combates y la espectacularidad de los golpes y movimientos, los fans no tienen motivos para sentirse decepcionados con el título.

 

  • La adaptación de la obra original es muy buena.
  • El ritmo de las batallas es frenético y espectacular.
  • La variedad de luchadores y escenarios.

 

 

  • El Modo Historia se siente desaprovechado.
  • Su jugabilidad peca de demasiado accesible y no presenta mucha profundidad.

 

 

7 Nota
Historia6
Jugabilidad7.5
Multijugador7.5
Gráficos7.5
Música/Sonido7
Edición Española7