Un poco más tarde (pero no demasiado) desde su lanzamiento en PC, llega a consolas Out of the Box, un título desarrollado por el estudio español Nuclear Tales, que nos llega de la mano de la editora Raiser Games. Los creadores de la aventura gráfica Randals Monday, vuelven a la carga haciendo honor a su estilo desenfadado y con mucho humor, pero esta vez con un cambio de género. Pasamos de una aventura al más puro estilo tradicional point and click a otra que mide más nuestra habilidad y tiempo de reacción a contrarreloj, todo ello envuelto en un thriller que, a buen seguro, nos arracará más de una sonrisa. Os contamos todo lo que nos trae esta divertida propuesta.

Papers, Please a la española


El argumento del juego nos narra la historia de Warrer Baker, un ex-convicto recién salido de la cárcel que vuelve a trabajar para Harry Sullivan, un capo de la mafia que domina prácticamente la ciudad. El protagonista desea empezar de cero y llevar una vida honrada, para así poder seguir viendo a su hija pequeña. Lamentablemente, nadie quiere contratarle debido a sus antecedentes, y no le queda más remedio que aceptar el puesto de portero de la discoteca The Box para poder salir adelante.

Aunque su jefe le promete que todo será legal, no tardará en darse cuenta que aquello tiene gato encerrado, y pronto se verá envuelto en toda una serie de acontecimientos que involucrará tanto a la policía como a otras mafias de la ciudad. Uno de los atractivos del juego es que, durante el mismo, se nos proporcionarán diferentes opciones a la hora de afrontar determinadas situaciones. Según nuestras elecciones, podremos intentar ir por un camino más honesto o volver a las andadas al margen de la ley. Todo esto desembocará en uno de los cuatro finales que saldrán en función de las decisiones que tomemos.

Una vez comencemos nuestro trabajo de portero, nos presentarán unas mecánicas que se notan inspiradas en Papers, Please, el videojuego indie que gozó en su momento de cierta popularidad. En este caso, en lugar de vigilar el paso de personas en una frontera, lo haremos permitiendo o denegando el acceso de público a la discoteca. Para ello tendremos que ir observando las características de la gente que forma la cola y comprobar si sus características coinciden con los requisitos de entrada al local.

En un primer momento se nos pedirá poca cosa, simplemente que la persona tenga mínimo 21 años, y determinadas características como que no vaya borracha o vista presentablemente. Nos vendrá bien para ir cogiendo el tranquillo, ya que a medida que vayan pasando las jornadas laborables, esa lista de requisitos irá variando, llegando a tener que pedir también una entrada, o dar prioridad a un determinado tipo de público.

Será importante la agilidad mental ya la noche va pasando y es nuestra obligación ir llenando la discoteca de la gente que cumpla las características deseadas y no dejar que nos engañen con carnets o entradas falsas. Por ello nuestros reflejos para ir despachando público lo más rápidamente para que vaya avanzando la cola serán importantes. Además que habrá que controlar factores como que si algunos esperan más de la cuenta irán empeorando su humor, llegando a provocar incluso peleas dentro de la misma cola.

Ante estas situaciones tendremos la opción de proceder como estimemos oportuno, ya sea con diálogo o directamente a golpe limpio. También podremos optar por aceptar sobornos y llevarnos un plus económico. Es otra cosa a tener en cuenta, ya que el dinero que ganemos en cada sábado de trabajo se sumará a final de mes y se usará para los gastos de vivienda, la pensión de nuestra hija, el gimnasio (si no entrenamos luego será difícil imponerse a los clientes más agresivos) o la medicación que impide que veamos visiones y se nos pongan las cosas cuesta arriba.

Hay que comentar que, aunque en ciertos momentos si iremos a tope con la cola a reventar de gente y el tiempo algo apurado, en lo general no se torna demasiado complicado conseguir el dinero necesario cada mes para suplir nuestras necesidades. Aun así se torna una experiencia interesante, más si cabe con el humor del que hace gala y que nos llevará a conocer incluso a parodias de celebridades del mundo real.

Apartado Técnico


El motor gráfico utilizado en este juego es el Unity, el cual gracias a su versatilidad ha permitido que sea bastante sólido en este aspecto. A nivel visual el estilo utilizado es el propio de series animadas, recordando fuertemente los diseños de personajes a obras como Padre Made in USA. Es por ello, que el juego desprende un aura desenfada y simpaticona, muy consecuente con el estilo de humor que derrocha en todo momento. El interfaz y los efectos visuales parecen sacados de un cómic, y la verdad es que quedan muy bien. El juego luce en pantalla a 1080p y los tiempos de carga no son excesivamente largos.

A la hora de fijarnos en la banda sonora, como no podía darse de otra manera en un título que se ambienta en la entrada de una discoteca, contará con una variedad de registros de diferentes géneros musicales que se escucharán mientras hacemos nuestro trabajo. También existen otras melodías que acompañan a determinadas escenas, sin llegar a ser nada del otro jueves, nos ayudan a meternos en la historia. Los efectos de sonido no son muy abundantes, y se manifiestan cuando trasteamos con los menús o golpeamos a alguien, por poner un par de ejemplo. Teniendo en cuenta el contexto en el que se desarrolla todo, cumplen bien su cometido. Todos los textos que aparecen se encuentran en castellano.

Conclusión


Out of the Box se nos descubre como una divertida propuesta que nos invita a medir nuestra agilidad mental y reflejos en lo que se convierte en un original y único simulador de portero de discoteca. Con un diseño muy simpático y un estilo propio de los dibujos animados, nos introduce en una historia interesante en la que tendremos varias opciones para progresar y también lo que más nos ha gustado, mucho sentido del humor. Es por todo esto que se convierte en un título ideal para pasarlo bien y echarse unas risas durante alguna que otra sesión de juego, siendo recomendable y más al precio reducido al que se encuentra a la venta. Diversión pura y dura sin grandes pretensiones de por medio.

 

  • Su diseño y gran sentido del humor
  • Varias opciones en la historia y diferentes finales
  • Una buena manera de poner a prueba nuestra agilidad mental y reflejos

 

  • La dificultad no es demasiado exigente
  • Se echan en falta extras o más modos de juego

 

 

7 Nota
Historia7
Jugabilidad6.5
Gráficos7
Música/Sonido6.5
Edición Española7
Jugador desde hace casi 30 años. Aficionado sobre todo a los fighting games y hack & slash. Psicólogo a tiempo parcial, optimista a tiempo completo.