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El año 2016 se despidió por todo lo alto con el lanzamiento, en sus dos últimos meses, de títulos de renombre como Final Fantasy XV, Pokémon Sol/Pokémon Luna, Dead Rising 4 o The Last Guardian. Es común que decenas de juegos que salgan en las mismas fechas que muchos triple A terminen siendo eclipsados, sin embargo hay algunos que saben brillar con luz propia, y ese fue el caso de Shadow Tactics: Blades of the Shogun. Tras cosechar muy buenas valoraciones, tanto de la prensa como de los usuarios de PC, el juego de estrategia de Mimimi Productions ha salido a la venta para consolas. Permitid que os hable del porqué de su éxito.

El Equipo A de la era Edo


Viajamos atrás en el tiempo hasta el Japón de 1615, época en la que las constantes guerras que asolaban las región niponas se habían terminado y al fin se respiraba aire de paz con un nuevo shogun en el poder. Pero como siempre suele ocurrir, una amenaza acecha cada vez más desde las sombras. Un extraño individuo denominado Kage (sombra en japonés) está reuniendo un ejército con el fin de derrocar al actual shogun y autoproclamarse líder supremo, y como no, la esperanza del reino reside en un pequeño grupo de valientes.

En Shadow Tactics es posible controlar hasta a cinco personajes diferentes, y cada uno de ellos posee unas habilidades especiales y una personalidad que lo hacen único. En primer lugar tenemos al ninja Hayato, experto en el lanzamiento del shuriken y en avanzar sin ser visto a la vez que crea distracciones. Luego está Mugen, un robusto samurái que aunque no sea muy veloz con las piernas, es capaz de rebanar a varios enemigos al mismo tiempo. Takuma destaca por sus habilidades de ingeniero y por su puntería con el rifle francotirador, pero también es conocido por tener como mascota a un mapache muy variopinto. Yuki es una joven huérfana que ha tenido que aprender a arreglárselas en un mundo muy peligroso, y su especialidad son las trampas. Y por último tenemos a Aiko, una bella mujer muy hábil con los disfraces y los engaños. Todos ellos juntos forman un verdadero Equipo A que debe coordinarse y apoyarse mutuamente para poder cumplir sus objetivos y seguir con vida, pero todo ello sin la ayuda del gran Mr. T. Desenmascarar a Kage -sama puede llevar más de 20 horas, y por el camino nos encontraremos con algunos diálogos muy simpáticos y con algunos giros de guión interesantes que destacan en un argumento algo más simplón de lo que debería.

Estrategia, reflejos y sincronización


El título consta de 13 misiones en las que los objetivos serán muy variados, desde asesinar a un alto cargo político hasta robar una serie de documentos sin ser detectados, y aunque dicho número suene a poca duración, la profundidad y la complejidad de cada una de ellas nos ha tenido enganchados a la pantalla durante decenas de horas. Mimimi Productions no se conformó con ofrecer un gran juego de estrategia, en vez de eso, lo han elaborado de una forma que los jugadores deberán también hacer uso de sus reflejos y de su sincronización. Al poder controlar a varios personajes en un mismo mapa, debemos pensar muy bien cada uno de sus movimientos y tener en cuenta las virtudes y defectos de cada uno para saber aprovecharlos al máximo. La función Modo Sombra sirve para ralentizar el tiempo mientras trazamos un plan en el que pueden intervenir varios personajes y coordinar sus movimientos para poder abatir a varios enemigos a la vez, que uno sirva de cebo y los demás avance, etc. Esta útil opción resulta imprescindible para avanzar en cierto momentos complicados y nos hace pensar en un plan elaborado y calculado al milímetro, en el que si algo falla estamos perdidos.

Otro aspecto importante es la función de guardado. Al inicio del juego se nos recomienda que salvemos nuestro progreso con bastante frecuencia (en intervalos no superiores a cinco minutos más o menos), y esto se debe a que si erramos en cualquiera de nuestras acciones y algún miembro del equipo cae en combate, la partida podría restablecerse en un momento bastante lejano en el tiempo, haciendo que nos desquiciemos y tengamos que volver a repetir algunos pasos ya realizados. Guardar la partida al completar alguna acción de manera satisfactoria es lo mejor para avanzar seguros.

Los escenarios están plagados de centinelas de varios tipos y cada uno de ellos presenta sus propios patrones de patrulla y habilidades de combate y rastreo. Los soldados más comunes pueden ser engañados con facilidad al simular sonidos o hablar con ellos mediante un disfraz, pero otros como los samuráis, los enemigos más fuertes del juego, serán tan resistentes cuerpo a cuerpo como avispados a la hora de la vigilancia. Además, si el enemigo descubre nuestras huellas en la nieve o nos detecta al entrar en su campo de visión, rápidamente alertarán a un gran número de guardias que nos buscarán con ahínco, y en el momento en que se rindan, no se quedará todo como antes. En la saga Metal Gear Solid, cuando la situación se calmaba tras ser descubiertos, los enemigos volvían a sus puestos con normalidad, pero en Shadow Tactics se formarán nuevos pelotones de rastreo que no harán más que ponernos las cosas más difíciles. Estamos ante una inteligencia artificial muy elaborada y que supone todo un reto para los jugadores.

Apartado Técnico


Gráficamente estamos ante un título correcto, elaborado con el motor Unity y que cuenta con una serie de animaciones para los personajes bastante logradas. Si algo podemos resaltar en este apartado es el diseño de niveles y la interacción que ofrecen con el usuario; antes comenté que si caminamos en la nieve dejaremos huellas, pues también es posible ocultarse en viviendas, acabar con enemigos usando el entorno, escalar muros, etc. La cámara resulta algo incómoda en la versión de consolas comparada con la de PC, y es algo a lo que hay que acostumbrarse poco a poco a medida que se avance en la historia, pero el nivel de zoom y la rotación de la cámara pueden llegar a ser muy útiles para localizar a guardias que antes no veíamos o descubrir nuevos atajos.

El juego viene subtitulado a nuestro idioma y presenta la opción de escoger entre voces en inglés y en japonés, y la verdad es que ambas son destacables. En cuanto a la banda sonora, cuenta con un par de melodías muy acordes y que han conseguido sonar en mi cabeza durante el día, pero quizás he echado en falta algunos temas de carácter más épico y algo más de variedad.

Conclusión


Shadow Tactics: Blades of the Shogun va más allá de la simple estrategia y envuelve a los jugadores en unas complejas misiones de ritmo lento en las que se deberán trazar numerosos planes y sincronizar las acciones de hasta lograr avanzar con éxito. La IA de los enemigos es sorprendente y puede llegar a desesperarnos ante sus estrictas medidas de seguridad, pero todo ello no hace más que aumentar las ganas de superarlos sin ser vistos. Estamos ante un título que no atraerá a muchos debido a su ritmo pausado, pero sin duda es un juego que merece ser jugado al menos una vez y que de seguro, enganchará a más de uno.

 

  • La IA de los enemigos
  • La complejidad de cada una de las misiones
  • Diseño de escenarios muy elaborado
  • Su combinación de estrategia, reflejos y sincronización

 

 

  • Esperábamos más del apartado sonoro
  • Pese a algunas situaciones buenas, su historia es mejorable
  • El control de la cámara es algo tosco

 

8.5 Nota
Historia7.5
Jugabilidad9
Gráficos7.5
Música/Sonido8
Edición Española6