Vermintide supuso un soplo de aire fresco en su primera entrega, sin duda inspirado en las mecánicas del fabuloso Left 4 Dead, con un modo cooperativo estupendo y piedra angular del juego. Divertido e intenso, fue toda una experiencia, llevando un concepto de acción sólido al universo de Warhammer. En esta segunda entrega, Vermintide ha pulido las cosas que funcionaban, ha eliminado algunas que no y ha introducido añadidos y novedades. Es lo que entendemos que debería ser el espíritu de toda secuela.

Lo básico, es lo básico y ahí estará


El esqueleto del juego es el mismo, jugaremos con uno de los cinco héroes que tendremos disponibles, cada uno con sus características particulares y el objetivo consistirá en llegar vivos al final de cada mapa, aniquilando a lo que nos impida el paso en el proceso. Si jugamos solos, la inteligencia artificial se ocupará de controlar a nuestros compañeros, y si lo hacemos en cooperativo que es lo realmente divertido, jugaremos con nuestros amigos apoyándonos. Como en la primera entrega, el flujo de enemigos será grande y su aparición más o menos aleatoria, de modo que la tensión estará servida en todo momento para evitar que nos relajemos.

El añadido en cuanto a argumento se puede resumir en que los Skaven, el enemigo en forma de rata gigante con el que nos enfrentamos en la primera parte ha creado un Pacto, el Pacto Oscuro con las fuerzas del Caos. Estos enemigos se sumarán pues a las ratas, y variarán desde algunos más o menos débiles hasta otros duros como piedras, provistos de armaduras completas que serán realmente complicados de derrotar. En este sentido, Vermintide 2 ha introducido más variedad en cuanto a los tipos de enemigos especiales y jefes, que nos rociarán con gas, nos vomitarán veneno o nos intentarán arrancar la cabeza o desmembrar, en una variedad estupenda de muerte, destrucción y aniquilación.

Los héroes también evolucionan


Nuestro plantel de héroes estará pues ante un reto mayor y para afrontarlo cada uno de los personajes contará con tres posibilidades de especialización, comenzando con una de ellas desbloqueando el resto a medida que progresemos en el juego y ganemos experiencia. Cada especialidad tendrá habilidades activas y pasivas, que determinarán cómo utilizamos con eficiencia a cada uno de los personajes. A esto habrá que añadir los objetos que nos ayudarán con diferentes habilidades y las opciones de personalización y talentos de cada héroe y cada árbol de habilidades, que en conjunto nos dará mucha profundidad y variedad algo que se traduce sin duda en rejugabilidad, algo importante que muchos títulos no tienen en cuenta, así que si sumamos a la mecánica de fondo basada en un juego muy muy rejugable como Leff 4 Dead una mayor profundidad de opciones, personalización, especialización y objetos el resultado es francamente interesante.

La forma de obtener equipo mediante los ya habituales cofres con tres objetos al azar también ha llegado a Vermintide, y es que en el mundo del videojuego muchas veces parece que las tendencias impactan más de lo que deberían. En función de cada mapa y de los niveles de dificultad obtendremos unas u otras recompensas, y como es lógico a más difícil mejores recompensas. Cada personaje tiene cinco espacios para equipar armas cuerpo a cuerpo, a distancia y tres espacios para objetos diversos. Los objetos se podrán usar en diferentes héroes pero las armas serán específicas. Las bonificaciones que aportarán serán las habituales, como mejor evasión, salud, regeneración, velocidad de movimiento entre otras. Si no nos interesa algún objeto lo podremos descomponer para obtener partes que usar en otros objetos y mejorarlos, aunque esto es más aconsejable hacerlo cuando contemos con cierto nivel y conocimiento del sistema. El botín se determinará al finalizar los mapas atendiendo a varios factores que serán los que nos den unos objetos u otros, tomos, grimorios, pociones, cuantas más cosas recojamos mejor será el premio final, a la par que en funcion de la dificultad de la partida será un objetivo asequible o una locura que requerirá la máxima coordinación y destreza.

En cuanto a la jugabilidar per se no difiere en exceso de la primera entrega, por lo que viendo cómo funciona de bien la conclusión es que no era un aspecto del juego que necesitare de excesivas mejoras. El combate aunará la esquiva, bloquear y atacar mientras no nos dejamos de mover frente a las hordas de enemigos que nos pondrán constantemente a prueba. Según avancemos los golpes críticos en la cabeza o en determinadas zonas de los enemigos muy acorazados serán vitales para acabar con ellos rápidamente y no permitir que se acumule mucho trabajo y nos sobrepasen peligrosamente en número. En función del héroe con el que juguemos tendremos que combatir con un estilo u otro, pues el enano está pensado por ejemplo para entablar batalla a corta distancia y resisitr muchos golpes mientras que los lanzadores de hechizos y arqueros explotarán todo su potencial con más eficiencia a distancia. Volviendo a la similitud que ofrece con su predecesor, el combate es absolutamente estupendo, por lo que entendemos que no haya variado en exceso, y en cuanto a las clases de héroes vamos a contar con un poco más de diversidad aunque algunas clases no resultan demasiado diferentes entre sí.

Jugar con amigos es realmente el punto álgido de Vermintide 2. Se ha planteado para que sea realmente sencillo, podremos unirnos a la partida de un amigo o a la sala de los que no sean para esperar su aceptación, pero lo imporante es la simplicidad y buen funcionamiento. En cuanto juguemos una partida con amigos o con otros jugadores que nos acepten, veremos la verdadera profundidad y rejugabilidad que nos ofrece el título, y quedará absolutamente claro que este modo es el que más nos enganchará.

Ambientación Warhammer


La presentación visual es buena tanto en los espacios abiertos como los cerrrados, con multitud de enemigos simultáneamente, todo muy bien detallado, enemigos, escenarios, la oscuridad inherente al universo Warhammer, una verdadera delicia de simplemente mirar en calidades gráficas altas, y lo más importante se comporta muy fluido. Como su predecesor, la combinación artística y técnica son estupendas, logrando un resultado final perfecto para ubicar la acción. En esta ocasión no ha habido mucho que observar, pues nada se ha traducido, ni textos, ni voces, ni menús ni nada.

Conclusión


Siguiendo la estela de su primera entrega, en una apuesta por la fórmula jugable de Left 4 Dead, evolucionada, mejorada y ambientada en el universo Warhammer, Vermintide 2 es increíblemente divertido y sólido. Esta segunda entrega ha sabido aprender y nos ofrece una experiencia fenomenal, sobre todo con amigos en modo cooperativo, un modo que siempre es bien recibido pues es uno de los más divertidos a la larga. Si eres fan de Warhammer, es tu juego, si te gustó Left 4 Dead también, y si te gusta el cooperativo es una de las mejores alternativas recientes de las que dispones actualmente.

 

  • Estupendo modo cooperativo, perfecto con amigos.
  • El toque Warhammer, su profundidad como mundo y el ambiente que le otorga.
  • Gráficamente espléndido.
  • Buen diseño de los mapas.
  • Los héroes y sus diferentes opciones de habilidades.
  • Buen sistema de combate.
  • Dificultad ajustable y desafiante en ocasiones.

  • El sistema de evolución de los personajes no acaba de funcionar bien.
  • Los enemigos estándar acaban siendo un tanto repetitivos.
  • El sistema de botín es poco original.
  • Como en su anterior entrega algún error o bug aquí o allá.

 

8.5 Nota
Historia5
Jugabilidad8
Multijugador10
Gráficos8
Música/Sonido6
Edición Española5