Fue uno de los anuncios que armaron revuelo en el pasado E3 de Los Angeles (y eso que pocos días de su anuncio se había filtrado su existencia). La noticia no dejaba indiferente a nadie, Bandai Namco daba un giro radical a lo que venían siendo los juegos de peleas de Dragon Ball, y apostaba por un estilo que ya pudimos vivir algunos en la época de SNES, Megadrive, PSX o Saturn. Se pasaba así de los combates en tres dimensiones a volver a las dos dimensiones. Y qué mejor manera de realizar tal cambio que pedir colaboración para ello a unas de las desarrolladoras mejor valoradas en el mundillo a la hora de hacer ese tipo de juegos: Arc System Works. Con semejante carta de presentación, a muchos se les subió el hype por las nubes. Se hizo como una declaración de intenciones que este nuevo título quería llegar, no solamente a los fans de Dragon Ball Z, también a los aficionados a los juegos de lucha, haciéndose incluso un hueco en los eSports que tanta importancia tienen a día de hoy. Esto también despertó las alarmas a un sector de jugadores ¿Querría decir eso que se pasaría a una jugabilidad más dificultosa para el usuario menos habitual de este tipo de juegos? Tras haber dado caña el fin de semana a la beta de Dragon Ball FighterZ, os respondemos a estas y otras cuestiones del juego que, ya os adelantamos, se nos ha antojado uno de los imprescindibles para el año que viene.

Un juego de lucha de Dragon Ball por todo lo alto


Lo primero que llama poderosamente la atención de la alianza de estos dos grandes del mundo del videojuego en Japón, es que la base jugable de este nuevo proyecto, se aleja tanto de lo que venía ofreciendo por un lado Bandai Namco con la saga Xenoverse, como lo que desarrollaba por otro Arc System Works con Guilty Gear o Blazblue. En su lugar, y para alcanzar la meta impuesta de llegar tanto a los jugadores más noveles como los más experimentados en este género, no se han andado con rodeos y han optado por coger uno de los modelos que tuvo un gran éxito en las pasadas décadas, el modelo de Marvel vs. Capcom, que ya triunfó gracias a Capcom. Para aquellos que quizás no lo conozcan, esa saga se caracterizaba por ofrecernos combates 3 vs. 3 de equipos que podíamos crear de entre una plantilla compuesta por varios tipos de luchadores, y durante los mismos podíamos solicitar apoyo o crear ataques combinados con nuestros compañeros. Incluso podemos entrar en una fase parecida al Factor X de Marvel vs. Capcom 3, que nos repondrá rápidamente parte de la vida perdida y nos hará realizar más daño a nuestros rivales (hasta con las mismas reglas de duración: si lo activamos con tres luchadores, durará mucho menos que si lo hacemos cuando estamos con uno solo y lo usamos como último recurso). Todo esto con un solo objetivo: unos combates rápidos y frenéticos donde no hay un solo momento de respiro.

La beta de este juego ha permitido a todos sus integrantes poder disfrutar del componente online durante cuatro periodos de tres horas repartidos entre el sábado y domingo. En España, y en el caso de PlayStation 4, hubo habilitadas hasta 30 salas con capacidad para 64 participantes en cada una de ellas. Dentro de cada sala, que simulaba el conocido torneo de artes marciales tan popular de la serie de Akira Toriyama, podíamos seleccionar un avatar basado en los 11 personajes que estaban disponibles en esta beta (Goku, Gohan, Vegeta, Trunks, Piccolo, Krilin, Freezer, Cell, Bu, Androide 18 y Androide 16), crear nuestro propio equipo personalizado con tres de ellos y lanzarnos a la arena para que nos emparejara con otro jugador. La calidad de conexión y servidores, salvo algún momento puntual (sobre todo en el primer turno del sábado) ha ido en líneas generales bastante bien. Con unos combates casi siempre fluidos y con un lag bastante reducido.

Pero vamos a lo realmente importante y que nos atrapará de este Dragon Ball FighterZ: su jugabilidad. Como ya comentamos antes, coge las bases de la famosa saga de Capcom y los hace propios dándoles su toque personal e identidad propia, en cosas tales como la estética o la banda sonora. Y esta copia no es algo de lo que avergonzarse, más bien lo contrario, vuelve a poner en lo más alto un estilo que la propia compañía que lo popularizó, parece haber dejado algo de lado. Esto da como resultado unas sensaciones que ya conocíamos algunos de antaño y que se vuelven a reproducir en este juego: combates con una intensidad y frenetismo increíbles, a un solo round para hacerlos más rápidos, en los que destaca una fluidez de movimientos sorprendente y la asombrosa capacidad de poder enlazar todo tipo de ataques con enorme sencillez. Y es que lejos de la complejidad de otros juegos como Guilty Gear, los luchadores cuentan con una serie de comandos bastante sencillos de realizar, y que lo que busca es que la destreza se enfoque más en cuándo saber usarlos que en memorizar y practicar inputs largos y enrevesados.

Esto tiene como consecuencia que en pocas partidas ya sepamos el funcionamiento más básico de la jugabilidad y los personajes, y nos enfoquemos más en sacar partido a esos luchadores y sus características propias. Porque no nos engañemos, aunque los comandos sean prácticamente idénticos entre ellos, los ataques que realizan con ellos difieren bastante. Algunos como el Androide 16, Cell o Bu son más grandes y letales, basando su ofensiva en ataques más demoledores y agarres, mientras que otros como Krilin o Gohan son más pequeños y rápidos, haciendo menos daño pero con una capacidad para moverse y esquivar mucho mayor. Diferentes modos de lucha para adaptarse a las preferencias de cada jugador. Además, es muy destacable que todos y cada uno de los movimientos sean un guiño y reproducción fiel a algunos de los momentos más memorables de la serie y el anime. No serán pocos los que reconocerán los aficionados mientras juegan con sus personajes favoritos.

En el apartado técnico, los chicos de Arc System Works vuelven a sacar lo mejor del motor Unreal, como ya venían haciendo con las últimas entregas de Guilty Gear, mostrando un apartado gráfico 2.5 que hace uso de la técnica Cell Shading para que visualicemos unos luchadores y entornos que parecen sacados del anime. El juego se muestra en pantalla a una resolución de 1080p y tasa de imágenes de 60 fps muy fluidos. La banda sonora que oiremos en los combates tendrá el toque especial que la desarrolladora ha brindado a sus otras obras, por lo que se caracterizará por ser del estilo muy cañero y rockero, y que francamente, le sienta de perlas a la intensidad que viviremos en cada una de las partidas. El doblaje, por lo menos en esta beta, era exclusivamente japonés con las voces ya conocidas por los aficionados de la saga. Los textos se encontraban totalmente en español.

En resumen…


Tras jugar a fondo durante todas las horas que estuvo disponible la beta de Dragon Ball FigherZ, estamos en la posición de asegurar que la apuesta de Bandai Namco no podía haber salido mejor. Y es que gracias a su jugabilidad intensa, divertida y llena de posibilidades, tiene las papeletas ya no solo de convertirse en el mejor juego de lucha inspirado en la serie de Akira Toriyama, sino en uno de los mejores que ha visto el género en toda esta generación. Arc System Works sigue demostrando porque se les considera de los mejores a la hora de desarrollar este tipo de títulos. Y no solamente su jugabilidad endiablada y adictiva acabará atrapando al jugador, también lo hará su estilo artístico soberbio que nos hará ver como si estuviésemos viendo un capítulo de la serie dentro de nuestra consola. Han querido crear un juego en el que los amantes de juegos de peleas y los de Dragon Ball Z puedan disfrutar con él por igual. Con unos controles sencillos de dominar para los menos acostumbrados a los títulos de lucha, será la experiencia y la práctica la que nos hará crecer dentro del juego. Nos ha prendado totalmente esta beta y desde ya estamos contando los días para su lanzamiento mundial, durante el mes de febrero del próximo año 2018.