En la conferencia de Microsoft del E3 2018, Bandai Namco sorprendió a más de uno con el anuncio de Jump Force, su nuevo título de lucha en tres dimensiones desarrollado por Spike Chunsoft que reúne a diferentes personajes de los mangas shonen más conocidos. Es posible que muchos penséis que se trata de un videojuego similar a J-Stars Victory Vs, sin embargo, tras jugarlo durante varias horas en la beta cerrada de este pasado fin de semana, nos ha parecido un juego más ambicioso, cuidado, vistoso y que promete no defraudar a los fans.Que tiemblen los Vengadores, porque hay un gran crossover en camino.

Fan Service y espectacularidad ante todo


Durante la prueba pudimos entrar al lobby del juego por primera vez y tan sólo se podía participar en combates contra la CPU o contra otros jugadores vía online, aunque si explorábamos un poco por el escenario se podían ver algunos puestos dedicados a reclamar recompensas, a participar en eventos o a realizar misiones que sí estarán en el juego final. Esta zona de uso común contaba con la presencia de algunos de los personajes del título y era posible entablar conversación con ellos, por lo que podemos suponer que el escenario por el que nos movíamos era el cuartel general de Jump Force, la organización de héroes que jugará un papel clave en el modo historia.

En esta ocasión teníamos a nuestra disposición un plantel de 16 personajes para formar nuestro trío de luchadores, obviamente no estaban todos los anunciados hasta el momento, pero sí que nos sorprendimos al ver que podíamos seleccionar a algunos de los más recientes como Seiya de Saint Seiya o Yusuke de Yu Yu Hakusho. Como cabría esperar, cada uno de ellos tiene un estilo de pelea diferente y pueden encadenar distintos tipos de combos (algunos destacan por sus ataques en zona, otros por encadenamientos de golpes, etc.), y aquí es donde destaca la introducción de un personaje totalmente original que funcionará a modo de avatar del jugador y que podrá personalizarse libremente en la versión final, pues en la beta solo se podía escoger entre cinco modelos predeterminados. Este luchador puede configurar sus ataques especiales escogiendo aquellos que quiera y que usen los demás (tres especiales y uno definitivo), de este modo podría lanzar un Kamehameha y veinte segundos después sorprender con un Meteoro de Pegaso. En cuanto escenarios, pudimos pelear en Hong Kong, Nueva York, el monte Cervino y Namek.

Pero vamos a los que de verdad nos interesa, los combates. Jump Force propone enfrentamientos por equipos de 3vs3 en los que un guerrero pelea mientras tiene a dos aliados en reserva que esperan su turno para prestar apoyo con algún ataque o bien a dar el relevo y comenzar a repartir golpes, lo curioso es que solo hay una única barra de salud y energía para el mismo equipo, por lo que también vemos una mayor necesidad de establecer estrategias para dosificar recursos y evitar ser vapuleados.

Los golpes se dividen en golpes frenéticos y golpes potentes. Los primeros, que pueden subdividirse en bajos, medios y altos, permiten encadenar un máximo de siete impactos dependiendo del personaje que ataque, pues algunos tan sólo llegan a cinco, otros a cuatro y así sucesivamente; y en cuanto a los segundos, causan un mayor daño y se pueden utilizar para alargar los combos, pero no se pueden usar en el aire. También es posible realizar agarres imposibles de bloquear, una mecánica que nos recordó mucho a la saga Dragon Ball Tenkaichi, y que puede darnos un respiro para bajar el ritmo del combate y pensar el siguiente golpe, porque sí, el sistema de lucha de Jump Force se caracteriza ante todo por la rapidez y espectacularidad de los movimientos mientras nos movemos por unos escenarios bastante amplios.

Algo que nos llamó la atención fue la opción de poder realizar huidas y persecuciones. Cuando estamos en muchos apuros es buena opción pulsar L1 para recurrir a una huida breve para esquivar y distanciarse del enemigo, pero éste puede emprender una persecución para avanzar rápidamente hacia ti que puede ser anulada o contrarrestada con otra persecución, terminando todo en un choque de poderes bastante llamativo. El timing es otro de esos factores que se deben dominar en un juego de lucha, y aquí tampoco hay excepción. Calcular el momento idóneo para esquivar, cogerle la espalda al rival o saber cuándo ejecutar el golpe final son factores que pueden decidir el combate. Con el transcurso del tiempo y el número de golpes asestados se va llenando un indicador especial, que una vez esté completado, permitirá entrar en modo Despertar y utilizar el movimiento definitivo de cada personaje, transformándose temporalmente según el personaje que sea.

Pese a que la jugabilidad sea accesible y en un principio pueda parecer un “machacabotones” (más que nada por no haber tenido acceso a un modo entrenamiento), todavía es pronto para juzgar por completo si hay la suficiente profundidad como para satisfacer a los jugadores más exigentes. Para afirmar esto nos basamos en el hecho de que a medida que acumulábamos más y más peleas a nuestras espaldas fuimos descubriendo maneras de alargar nuestros combos y hacerlos más devastadores. Toca esperar para ver hasta qué punto evoluciona este aspecto.

¿Y qué tal el multijugador online? Pues la verdad es que nos hemos encontrado con las dos caras de una moneda. Por un lado, hay que agradecer que el sistema de matchmaking funciona a las mil maravillas y permite encontrar partida en pocos segundos, pero por el otro tuvimos que sufrir bastante lag en el lobby y en los combates. Las primeras partidas eran realmente injugables al sufrir tirones todo el rato, pero para nuestra suerte con el paso de las sesiones se fueron estabilizando poco a poco.

Cuando el anime se vuelve real


Desde su tráiler de anuncio, Jump Force llamó nuestra atención por completo debido a su estilo artístico. Como podéis ver en las pantallas mostradas, no estamos ante el típico juego de estética anime, sino que por motivos relacionados con el argumento, las texturas y los modelados de los personajes presentan un estilo realista. Goku, Freezer, Naruto o Ichigo “cobran vida” y llegan a nuestro mundo luciendo un gran nivel de detalle que se luce cada vez más con el paso de los segundos de cada combate, pues los trajes se van deteriorando, las armaduras se van agrietando, y las heridas y la sangre comenzarán a aparecer en los cuerpos de los guerreros, que mantendrán estos daños visibles aunque cambiemos de ronda. Otras cosas que nos han gustado mucho es la destrucción de los escenarios, así como el nivel de los efectos de partículas y la iluminación que plantea cada uno de ellos, pues agregan la espectacularidad que merecen combates tan trepidantes como un Luffy vs Goku.

Estábamos en un beta y era casi inevitable encontrarse con ello, pero el rendimiento del juego fue bastante irregular y ofrecía caídas constantes que hacían que fuera muy difícil disfrutar de la jugabilidad. Esperamos que de aquí a febrero se solucionen estos problemas, pues jugar a 60 fps a este título es tan necesario como gratificante. Los efectos de sonido nos parecieron correctos y la música nos ha convencido bastante, pues pudimos escuchar melodías de tono épico que casaban muy bien con el frenetismo y la escala de las peleas. Además, el juego presentaba voces en japonés (con los seiyus originales, por supuesto) y venía totalmente traducido al castellano. Esto siempre se agradece, aunque lo cierto es que queda algo raro traducir literalmente los nombres de las técnicas más conocidas de los personajes tras referirnos siempre a ellas con su nombre original. Un ejemplo de ello es pasar del Gomu Gomu no Red Hawk de Luffy al “Goma Goma Halcón Rojo”.

En resumen…


A falta de que podamos echar muchas más horas en la versión final, la jugabilidad de Jump Force nos ha parecido que tiene potencial, que funciona y que encantará a los fans gracias a sus grandes lotes de fan service y espectacularidad que desprende cada ataque especial. La beta no incluía un modo en el que poder entrenar un poco, por lo que las primeras partidas fueron las típicas de un juego “machacabotones” para ver cómo funcionaba todo, pero una vez nos familiarizamos con los comandos empezamos a vislumbrar más profundidad en el sistema de combate. Todavía es pronto para saber si Spike Chunsoft logrará un buen equilibrio entre lo arcade y la exigencia de los jugadores más experimentados, pero la propuesta jugable, acompañada de un espectacular apartado gráfico y de nuestros personajes favoritos del anime shonen, nos ha parecido lo suficientemente atractiva como para esperar con impaciencia a la llegada de 2019.

Jump Force se pondrá a la venta en febrero de 2019 para PlayStation 4, Xbox One y PC.