Codemasters se lanza a las carreras multijugador con Onrush, un título que intenta abarcar ideas populares de diferentes géneros. Tal es así que se abandona el concepto de “ser el más rápido”. En este videojuego lo importante será cumplir con el papel que tiene cada tipo de vehículo y aportar tus habilidades a tu equipo para hacerse con la victoria.

Una receta con muchos ingredientes


No cabe duda de que Onrush incorpora ideas de múltiples videojuegos o subgéneros de moda. La propia idea de enfrentar a dos bandos en una competición nos recuerda a Rocket League, aunque luego veamos que el desarrollo de las partidas no tiene nada que ver con este.

Nos encontramos ante un arcade de velocidad que se maneja de una manera tremendamente sencilla, con unos controles asequibles a los que es fácil hacerse desde la primera partida. Una vez tengamos esto lo único que nos queda es fijarnos en mantener el turbo pulsado la mayor cantidad de tiempo posible. La razón es que así cargaremos la barra de Onrush, un poderoso ataque especial y único para cada vehículo; que puede suponer la diferencia entre conseguir la victoria o la derrota para nuestro bando.

El concepto en sí es muy sencillo, pero luego las posibilidades se abren al observar cómo cada tipo de vehículo necesita realizar acciones diferentes durante el transcurso de las “carreras”. Y sí, digo carreras porque aquí nos moveremos por una serie de circuitos, pero no hay vueltas… ni tampoco una línea de meta propiamente dicha. El objetivo es el de alcanzar una serie de puntos y así alzarse con la victoria.

Hay motos, coches, buggies, todoterrenos… Y más de uno de cada tipo. No hemos podido verlos todos, pero sí los suficientes como para ver que la jugabilidad se transforma al jugar con diferentes clases de vehículos. Los objetivos de cada uno son diferentes, la velocidad y resistencia es diferente y las habilidades Onrush también.

Para mantener el frenesí de esta base jugable es necesario estar en el meollo en todo momento. Si sufrimos un accidente – o somos derribados por un enemigo – seremos penalizados con unos segundos, para a continuación aparecer en el ojo del huracán. Nos situarán cerca del vehículo que nos ha derribado (para que podamos vengarnos en el menor tiempo posible) y junto a otros muchos coches para que no desaprovechemos ni un instante.

Hay seis vehículos en cada uno de los dos bandos. Pero esto no quiere decir que doce sea el máximo de vehículos en pantalla, ya que también están los llamados “morralla”, vehículos que están por ahí corriendo a una velocidad menor y con una resistencia mínima. Básicamente están pidiendo a gritos que los empotremos para así aumentar nuestra barra de Onrush.

En cuanto a modos de juego he de decir que se incorporarán opciones de juego para un jugador, aunque la verdadera gracia de Onrush residirá en el modo online. En este sentido hay que reconocer que la conexión a las partidas es rapidísima. El matchmaking es inmediato, incorporándonos a una partida, aunque ya esté en marcha por si hay huecos. Sin demoras.

Sobre las modalidades de juego tenemos cuatro. En Overdrive el objetivo será el de llegar primero a una cantidad de puntos de turbo entre todos los miembros del equipo. Lockdown nos propone la toma de posesión de una zona que está en constante movimiento, teniendo que luchar contra el otro equipo por su control. La modalidad Switch nos propone ir sumando derribar sin más a enemigos y alcanzar la cifra más elevada. Por último está Countdown, donde el paso por una serie de checkpoints le da el toque más “racer” al juego.

Apartado Técnico


Dentro del apartado técnico destaca el artificio que muestra en todo momento. Los efectos de luz se convertirán en los principales actores del plano visual de Onrush, aunque también destaca un conjunto de escenarios destructibles con una amplia variedad de escenarios (en la versión final) y un diseño de vehículos más que correcto. Tampoco es que el nivel de detalle sea muy elevado, pero este se compensa con una solidez a prueba de bombas y una sensación de velocidad muy conseguida.

En Resumen


Coge un poco de MotorStorm, otro poco de Rocket League y otro poco de aquí y allá y tenemos Onrush. Pero lo mejor de todo es que no se parece a ninguno de los ejemplos que acabamos de dar. Nos lo hemos pasado muy bien mientras hemos jugado a esta beta, y como puntos fuertes le vemos el carácter cooperativo, la importancia del online y el componente estratégico a la par que accesible que presenta. Lo único que nos queda por comprobar de cara a la versión final es si se mantiene la estabilidad de la infraestructura online y si los contenidos incluidos son suficientes para mantener el interés de los usuarios a medio y largo plazo. Pero pinta bien lo nuevo de Codemasters.