Primero de todo, aclaremos lo que es el RNG para todos aquellos que no lo sepáis.

Las siglas RNG vienen de “Random Number Generator” o lo que viene a ser en español, suerte, raba, potra etc. Pero por desgracia, en muchísimos casos el RNG supone un resultado negativo para nosotros.

El RNG está presente en muchísimos videojuegos, de hecho de una u otra forma, en la gran mayoría pero a la hora de competir de tú a tú o equipo contra equipo, el RNG es un factor delicado. Ganar o perder una partida importante de una competición única y exclusivamente porque la suerte ha favorecido al otro equipo, suele ser cuanto menos frustrante.

Pero empecemos por el principio, vamos a poner el foco en la potente Blizzard, ya que probablemente es una de las compañías que más abusa de este sistema.

 

Saga Diablo

Diablo, una de las franquicias más populares de los chicos de Anaheim, es sin duda un ejemplo bastante exagerado de RNG.  El “competitivo” de Diablo, se basa en el escalado de fallas superiores, las cuales, piso tras piso son cada vez más complicadas hasta el punto de toparnos con el tope posible para nuestra capacidad. Uno de los problemas bien puede ser que no seamos capaces de esquivar ciertas habilidades, pero el más importante sin duda es el hecho de que no podemos acabar con nuestros enemigos porque nuestro equipo no nos lo permite.

La forma de mejorar este equipo es simplemente seguir matando bichos de niveles inferiores, hasta que gracias al RNG obtengamos todos los objetos necesarios para aparecer entre los primeros puestos de la lista. Pero aquí no acaba la cosa, ya que las fallas también se generan de forma aleatoria y esto significa que cierta falla es más sencilla de superar que otra, dependiendo de qué enemigos nos encontremos en ella. Aún así tenemos claro que Diablo no es realmente un problema ya que no existen competiciones en las que se mueva dinero, ni show alrededor de ellas, pero sin duda es un ejemplo de RNG salvaje que puede afectar y mucho a nuestra experiencia de juego.

 

World of Warcraft

Esta vez no hablaremos del PVP, ya que considero que en las arenas del wow existe poco o nulo RNG al margen de los típicos “críticos” que están presentes en prácticamente todos los juegos. Si alguna vez habéis jugado WoW, sabréis que terminar un jefe primeros del mundo o incluso primeros de tu servidor, es realmente difícil.

Aquí se aplica una fórmula parecida a la que ocurre en Diablo, nuestra capacidad de acabar con esos jefes está muy limitada por la cantidad de equipo que tenemos en nuestro personaje, por lo que sí a cierta hermandad le sale mejor equipación que a otra, tiene bastante ventaja a la hora de progresar en el juego. Además de eso, muchos de los jefes cuentan con habilidades “aleatorias” que no siguen un patrón en concreto y dependerá del maldito RNG que un encuentro sea más o menos difícil.

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Hearthstone

En el juego de cartas siempre existe un RNG claro y esto es porque no contamos con todas las cartas de nuestra baraja en el primer turno, por lo tanto a lo largo de la partida, y dependiendo de lo que robemos, puede suponer ganar o perder. Creo que todos entendemos desde un primer momento que en general los juegos de cartas se desarrollan de esta manera y es algo que se tiene en cuenta a la hora de crear nuestros mazos, pero… ¿Es realmente necesario aplicar aún más RNG al juego? un ejemplo de ello es la nueva habilidad “Justa”, la cual puede decantar partidas, transformando un bicho mediocre, en uno realmente poderoso.

Pero al margen de esto, parece que se está potenciando todavía más desde la propia Blizzard. En esencia el RNG tiene algo que gusta para la competición y es el hecho de que no siempre ganen los mejores. En general cuando vemos a profesionales, lo que mola es que no esté todo predefinido desde el principio y que la partida rompa con las previsiones. Para esto el RNG es estupendo y ayuda mucho a lo espectacular de una partida, al coste eso sí de que los mediocres tengan mejores oportunidades.

 

Heroes of the Storm

Aunque a priori pueda parecer un juego donde apenas existe el factor suerte, hay ciertas cosas que son realmente intrigantes. La posición de los tributos, la cantidad de plantas que sueltan los jefes de jardín del terror, el tiempo de spawn de los cofres en Almanegra, son ejemplos de RNG que no controlamos. Aun así, podemos pasar por alto estas cosas, si tenemos en cuenta que la “posibilidad de critico” no existe en el juego.

Precisamente esta opción de hacer un daño extra por crítico, es algo que existe en muchos juegos. Dota o LoL son ejemplos perfectos de juegos competitivos, donde un crítico basado en un % puede darnos mucha ventaja en un momento en concreto, con la cual poder hacer snowball y ganar la partida. Puede que dicho así parezca una barbaridad, que un par de tristes críticos puedan hacernos ganar la partida, pero si lo piensas fríamente, el hecho de que te tiren de línea o te maten de forma prematura puede ser realmente catastrófico.

Conclusión

¿Podemos tras esto concluir que el RNG es malo para la competición? Es posible, pero es cierto que en algunos momentos genera vuelcos y sorpresas que en esencia son la base del espectáculo y por ello, trazar la delgada línea entre exceso de aleatoriedad y demasiada sobriedad, es complicado. La varianza debe existir como vector importante en la competición pero nunca debe ser una herramienta de los mediocres para ganar y creemos que esta es realmente la base del problema. ¿Qué pensáis vosotros?

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