Presentación


Ya en su día hicimos el análisis del Razer Tartarus Chroma, un pad que nos causó gratas impresiones por sus amplias posibilidades, pero también su alta curva de aprendizaje y necesidad de tiempo para acomodarse.

Razer hoy nos presenta su nueva evolución, el Razer Tartarus V2, el cual puede dar la sensación de ser una simple actualización con poco más que aportar, pero creemos que es algo más y os vamos a contar por qué.

Unboxing


Una vez más estamos ante una caja con los colores negro y verde característico de Razer en los últimos tiempos, que presenta un frontal con la foto del producto y una parte trasera con foto desde otro ángulo y descripción con texto e iconos de 3 características esenciales y texto básico en 11 idiomas.

En esta ocasión la apertura es diferente, y no lateral como muchos productos, sino que se abre de abajo hacia arriba, y que nada más abrir tenemos visión frontal del nuevo pad de Razer, el cual viene encajado en un molde de espuma negra que incluso guarda la línea para el cable USB de conexión al PC

Debajo de este molde de espuma tendremos el reto del cable USB, trenzado y con USB dorado, así como los extras habituales de Razer: tarjeta de bienvenida, manual de usuario y las pegatinas con el logo de la marca.

Características


Sacamos el pad del molde y caja y tendremos un periférico del que no hemos podido conseguir datos de medidas o peso, pero tenemos la certeza de que está dentro de los mismos valores que el modelo anterior que analizamos en su día.

El Razer Tartarus V2 posee un total de 32 teclas totalmente programables para lo que desees y a pleno alcance de tus dedos, así como una cruceta de 8 direcciones que tiene utilidad de desplazamiento.

Ahora, las teclas delanteras ya no son de membrana, en comparación con su modelo anterior, sino que encontramos teclas de meca-membrana que ya conocimos con el teclado Ornata Chroma, con su suave tacto almohadillado de la membrana y la activación sonora de los teclados mecánicos.

Cuenta con toda la retroiluminación Chroma para efectos estándar o de creación propia, algo que no es nuevo sobre la versión anterior, pero que se agradece tener cuando ya posee otros periféricos Chroma y quieres hacer que tu mesa de trabajo/estudio esté acorde.

Pero en el diseño es donde encontramos ya unos cambios significativos que son una evolución mejorada. De entrada, en la parte frontal ya no contamos con 20 teclas, sino con 19 y la aparición de una rueda scroll en la esquina inferior derecha allí donde antes teníamos una tecla. La tecla 20 se lleva allí donde en el modelo anterior contábamos con una palanca debajo del dpad, y ahora es una tecla más con su mecamembrana como las de arriba.

El Razer Tartarus V2 sigue contando con un dpad o cruceta con ocho direccione distinta y rueda de desplazamiento programable, así como 3 indicadores de luz para saber cual perfil estamos utilizando, aunque desde Synapse podemos programar perfiles ilimitados.

El pad tiene un respaldo de muñeca de dos posiciones, y con la novedosa incorporación de un reposamuñecas acolchado que mejora muchísimo la comodidad. Es el mismo reposamuñecas mullido y de tacto suave que Razer ya ha venido sacando en sus recientes teclados, solo que en este Tartarus V2 no se puede quitar, sino que está fijo.

Cinco zonas engomadas para tener buen agarre en cualquier superficie, así como cable trenzado de 2 metros que termina en USB dorado para conectar al PC.

Manos a la obra


Lo primero que vamos a sentir nada más ponerle la mano encima es comodidad, y un raro sentimiento de que es un pad y no un teclado, lo que genera una falsa sensación de limitación, aunque luego en la práctica es todo lo contrario.

Advertimos que la única “contra” de este producto es la difícil curva de aprendizaje que representa dejar atrás el teclado y usar solo una mano en vez de las dos que nos permite el teclado, así como acostumbrarse a familiarizarse con las teclas programadas y macros que hayamos generados para juegos y aplicaciones.

Una vez que eres capaz de superar esta curva, vas a disfrutar del producto y elevar tu jugabilidad en MMOs como WoW, Black Desert y similares

Y todo ello con las amplias posibilidades que ofrece Synapse 3.0 para macros y personalización en cada uno de sus 32 botones. Sobre la comodidad de sus teclas de mecamembrana decir que son bastante agradables al tacto no importa si estás un rato y tienes largas sesiones de juego y programación

Luego la rueda scroll como novedad incluida en este modelo quizás no sea útil cuando estas utilizando Pad + ratón, que suele ser lo más normal, pero si tiene sentido cuando utilizas Pad con la mano derecha y teclado con la izquierda, sobre todo por hacer scroll en navegadores o apps.

Conclusiones


La nueva evolución de la familia Tartarus aporta mayor comodidad y funcionalidades con su nueva rueda scroll y las teclas de mecamembrana que Razer viene promocionando en el último año a partir de su Ornata Chroma.

Consideramos una evolución acertada en un producto que sin embargo es de nicho, pero quien lo tiene y sabe manejar te lo va a recomendar sin lugar a dudas. Una productividad que va más allá del jugo que le saques en juegos MMOs, sino que creadores de contenido audiovisual pueden crear macros para agilizar acciones en sus apps de trabajo.

Encontramos muy interesante que su precio sea 89,95€ en GAME cuando recordamos haber visto su versión anterior más cara. Así que si estás bien interesado en este producto no te lo pienses dos veces porque si le sacas todo su provecho vas a amortizar lo pagado.

A favor

  • Mejoramos el diseño con añadidos como la rueda scroll
  • Teclas de mecamembrana que no son ruidosas
  • 32 teclas totalmente configurables
  • Sistema de iluminación Chroma
  • Amplias opciones de personalización mediante Synapse 3.0

En contra

  • Curva de aprendizaje difícil para iniciados

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