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El estudio de desarrollo español The Vanir Project nos trae a consolas y PC su nuevo trabajo lleno de personalidad y que encantará a los aficionados de las aventuras de plataformas y acción en 2D. Nightmare Boy es un juego que intenta recuperar las sensaciones de los títulos de antaño, ya no solamente por el género al que pertenece, sino por su estilo artístico y puesta en escena, tan propia de finales del siglo pasado y que nos llevará a un mundo en el reino de los sueños a medio camino entre los tétrico y lo fantástico, como inspirado en obras de renombre tales como Pesadilla Antes de Navidad. Una apuesta llamativa e interesante y con buenas ideas, que procederemos a detallaros a continuación.

Una pesadilla escondida en el mundo de los sueños


El argumento del juego nos mete de lleno en la odisea por la que pasará un niño de nombre Billy, quien antes de darse cuenta acaba transformado en un singular monstruo y mandado a un mundo de pesadilla debido a la brujería de un diabólico y enigmático hechicero. Nuestro pequeño héroe emprenderá un viaje para intentar acabar con ese maleficio y volver a su mundo. Para ello tendrá que vencer a enemigos de lo más pintorescos, salvar a otros niños en peligro y acabar con un malvado plan en ese mundo más allá del de los sueño. Todo esto con un estilo mezcla de películas de terror propias de los años 90, de dibujos animados y un sentido del humor muy ácido, que nos ha llevado unas 6 horas acabar, pero que es muy rejugable gracias a sus secretos y si tenemos pensado completarlo al 100%.

El estilo jugable que ha sido elegido para esta aventura recordará mucho al de los juegos tipo metroidvania, término que se popularizó a raíz del lanzamiento en 1997 del mítico Castlevania: Symphony of the Night. Esto quiere decir que tendremos un mapa laberíntico compuesto de cientos habitaciones que tendremos que explorar para ir encontrando la manera de avanzar, ya sea encontrando objetos como llaves, venciendo a jefes finales y consiguiendo nuevas habilidades o descubriendo secciones secretas usando nuestro ingenio. Los desarrolladores han querido poner una dificultad exigente que supondrá un reto a la hora de vencer a los enemigos y sortear las trampas que intentarán acabar con nosotros. Esto nos supondrá morir en más de una ocasión, pero afortunadamente, contaremos con salas de guardado en las que, a cambio de un número de gemas, podremos salvar nuestra partida y usarlo como punto de reaparición en caso de perecer. El coste de esas gemas irá en aumento conforme vayamos salvando una y otra vez, pero la cantidad que iremos recolectando hace que no nos suponga un hándicap ni que tengamos que pensarnos en exceso si guardar nuestro progreso o no cada vez que entremos en una de ella.

Sin embargo, a esa dificultad hay que añadirle un elemento que nos pondrá en más de un momento en apuros y que no es ni los enemigos, los jefes y las trampas. Y ese algo es su control no demasiado pulido, que tiene como consecuencia que el tiempo de respuesta de nuestros saltos y su exactitud no sean lo buenos que deberían, haciendo que por ese motivo acabemos precipitándonos en los pichos, la lava o recibiendo un impacto enemigo si decidimos apurar demasiado esos movimientos. La mayor parte del tiempo no resultará demasiado molesto, pero sí que hemos encontrado secciones donde la dificultad se disparaba por ese motivo, haciendo que muriésemos en diversas ocasiones y resultando algo desesperante. No obstante, teniendo en cuenta que solamente se da en situaciones puntuales, las ganas que transmite el juego por querer descubrir la variedad de escenarios, enemigos y trampas, con un diseño muy bien realizado, hará que sea más fácil perdonar ese punto.

Apartado Técnico


Gráficamente el juego recuerda poderosamente a aquellos de la época de los 16 bits, en un claro homenaje a los títulos de esa época. También presenta un estilo visual propio del mundo del cómic, con un diseño de personajes y enemigos que bien podrían haber salido perfectamente de una película de Tim Burton. Los efectos visuales tienen detalles mínimos pero tampoco se hacen demasiado necesarios en una aventura de estas características, agradeciéndose incluso la sobriedad en ese aspecto. El juego se muestra en pantalla a una resolución de 1080p y una tasa de 60fps. La banda sonora tiene temas musicales con mucho ritmo que se adaptan a la ambientación y lo que vemos en pantalla, y serán una buena compañía durante nuestras partidas. Los efectos sonoros son menos dignos de mención, podríamos decir que su presencia es testimonial y pasan sin pena ni gloria. Todos los textos que aparecen en pantalla están traducidos al castellano.

Conclusión


Nightmare Boy es un título que intenta recuperar y traernos de vuelta las sensaciones que transmitían a los jugadores aquellos míticos juegos de los años 90. Y lo consigue con un apartado artístico muy elaborado que aporta una ambientación que le viene como anillo al dedo al mundo donde se desarrolla la aventura. Con una mecánica que bebe de la corriente conocida como metroidvania, donde la exploración y las plataformas tienen un papel importante a la hora de intentar sacar el máximo y desvelar todos sus secretos. Mención especial para el diseño de los bosses, muy originales y con unos patrones de ataque a los que tendremos que adaptarnos si queremos acabar con ellos y ganar nuevas habilidades para proseguir nuestra aventura. Su dificultad, a priori ajustada para hacernos sufrir lo justo y necesario para que nuestro recorrido no sea un paseo por el parque, se ve incrementada desafortunadamente por unos controles no demasiado precisos en ocasiones, que pueden hacer que muramos incontables ocasiones en secciones donde, a priori, no tendría que suponer demasiado problema. Y es que, en un juego donde los saltos del protagonista son una constante, el hecho de que no respondan todo lo bien que debieran acabará suponiendo más de un momento de frustración en determinadas situaciones. No obstante, la mayor del tiempo nos encontramos ante un juego muy disfrutable gracias a sus mecánicas y que, quien sepa darle una oportunidad, encontrará una propuesta interesante y que ofrecerá bastantes horas de entretenimiento.

 

  • El estilo artístico que presenta
  • Los Jefes tienen un diseño muy interesante
  • El componente de exploración y secretos que posee

 

  • El control es bastante impreciso en ocasiones
  • Algunas secciones del juego pueden ser desesperantes

 

 

6 Nota
Historia5
Jugabilidad5
Gráficos7
Música/Sonido7
Edición Española8
Jugador desde hace casi 30 años. Aficionado sobre todo a los fighting games y hack & slash. Psicólogo a tiempo parcial, optimista a tiempo completo.